'Epic Mickey 2' para Wii: análisis

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Epic Mickey 2: Análisis

Cuando miro las opiniones sobre el catálogo de Wii, me sorprende ese consenso al que se ha llegado y que indica que hay una inmensa mayoría de juegos de mierda, exploitation casual puro y duro, y un puñado de obras maestras colosales. Si esto fuera así (y en otro post trataré de buscar ejemplos para concluir que no), tendría problemas en encajar ‘Epic Mickey’ y también su secuela, ‘Epic Mickey 2: The Power of Two’.

‘Epic Mickey 2’: la genética de las virtudes y los defectos

El primer ‘Epic Mickey’ estaba muy lejos de la perfección, de ser una obra maestra de los videojuegos, pero al menos no tenía miedo en mostrar ambición por ello. Warren Spector y su épico plantearon un plataformas lleno de novedades y que, aun oscuro y con cierto toque trágico, encajaba muy bien en la ambientación del Disney canónico y en el supuesto target mayoritario de Wii (la chavalería; ya sabéis, otro de los tópicos).

Era una experiencia diferente y muy notable que, por mucho que dijesen en su momento bastantes de las críticas, no quedaba arruinada por una cámara casi desastrosa o un planteamiento de misiones escaso en imaginación (lo cual no dejaba de resultar curioso, teniendo en cuenta el despliegue de recursos que ‘Epic Mickey’ mostraba en otras facetas).

El ‘Epic Mickey’ original se quedaba como un título notable y divertido… pero parece que esas divisiones las hemos ido desterrando para ser cada vez más categóricos: o maravilla de los tiempos o muerte. Si el pasado lo midiésemos hoy con la misma vara que al título de Warren Spector, el primer ‘Resident Evil’ no hubiese tenido posibilidad alguna de sobrevivir en esta jungla (y algo nos habríamos ahorrado, pensarán algunos al hilo de cómo ha desvariado el asunto Capcom, pero ésa es otra historia).

Todo esto viene a cuento, no es solo un ajuste de cuentas por mi parte. ‘Epic Mickey 2’, que da el salto (ejem) a la multiplataforma, hereda gran parte de los defectos y de las virtudes de su precedesor, anulando cualquier tipo de teoría de la evolución en la que la raza mejora con el paso de las generaciones. Spector y Junction Point no hacen más atractivo al hijo que al padre y, sin embargo, ‘The Power of Two’ es, como ya lo era el primero, como esas personas de segunda mirada: gente que de primeras no resulta atractiva pero que tienen algo.

Mickey y Oswald, un descompensado poder de dos

¿Por qué digo que ‘The Power of Two’ no es más atractivo que el original? Porque casi nada de lo que se ha intentado para solucionar los problemas que había en ‘Epic Mickey’ consigue diferenciar la experiencia, mejorarla.

Oswald, por ejemplo, acaba por ser más estorbo que avance. Supuestamente, contar con un segundo personaje en pantalla debería hacer más difíciles los obstáculos, pero también más divertido. Si jugamos en modo cooperativo, aun, pero en modo individual la IA de nuestro acompañante es difícil de predecir, incómoda y, pese a no estar pensada como tal, un obstáculo en casi cada situación que se plantee para resolver a medias.

Sí, puede que convengamos en que en Junction Point han creído que ‘Epic Mickey 2: The Power of Two’ deba ser jugado a dobles, TENGA QUE hacerse así. Pero entonces casi sería mejor no plantear un modo individual si el cerebro del acompañante está a medio cocer y no podemos plantear un online decente (aunque esto siga siendo más culpa de Wii como consola y del planteamiento online de Nintendo que del juego en sí).

Sea como sea, si tienes que plantearte ‘Epic Mickey 2’ como un juego para empezarlo y terminarlo solo, tendrás que pasar por ese aro. Si no estás dispuesto a lidiar con un acompañante idiota, la frustración está asegurada (y muchas de las críticas al título así lo demuestran).

Dibujos, cámara y acción

En Junction Point sabían que uno de los puntos más criticados del primer título fue el de la cámara. Ahora han hecho un esfuerzo notable para mejorarlo. Sigue sin dejar del todo satisfecho y en ocasiones complica las cosas sencillas (el salto de una plataforma a otra), pero en esta ocasión las pegas que pueden ponérsele son una minucia: nunca se convierte en un obstáculo central para disfrutar del juego.

Si mejora algún punto negativo del pasado, en esencia ‘Epic Mickey 2’ no cambia lo mejor de su predecesor. Sigue confiando en lo atractivo de su planteamiento jugable y en la opción de contar con pintura y disolvente para poder resolver los distintos caminos que se nos plantean. Para ser un juego de estructura muy cerrada, vuelve a dejarnos libertad como jugadores para elegir qué queremos hacer: si crear el mundo o destruirlo, y que pintar o disolver tenga repercusión en quienes nos encontramos.

Gráficamente aún mantiene su condición de soplo de aire fresco: no es el Disney tópico, sino ese mundo con un punto malsano. Ahora que ‘Epic Mickey’ es multiplataforma, hay que decir que sigue siendo en Wii donde mejor cuadra su aspecto visual. Tanto en la versión de PS3 como en la de Xbox 360 habrá quien pueda echarle en cara estar un punto por debajo del estándar de calidad gráfico al que ya hemos llegado.

En Wii no; en Wii vuelve a ser un juego visualmente muy notable, quizás más familiar, colorido y optimista que su predecesor, cuya atípica oscuridad sumaba puntos extra. ‘Epic Mickey 2’ es más “normal” o quizás sea que nos hemos acostumbrado a lo que Warren Spector ha hecho con el universo Disney.

Tal vez sea por ese tono pero en ‘Epic Mickey 2’ siempre apetece más resolver los dilemas pintando el mundo que acabando con él. Es un título que empuja a ser bondadosos como jugadores (y también en su análisis crítico), y también a mirarlo sin desdén. Eso sí, a muchos de los números musicales, la presunta gran novedad del juego, dan ganas de extirparlos de raíz y rozan lo ramplón. Lástima, porque ahí residía el otro gran punto diferencial del título respecto a casi todo el catálogo no ya de Wii, sino de las consolas actuales.

¿Cansancio por acumulación?

Epic Mickey 2

Como veis, todo indica que tenemos más de lo mismo, corregido en parte, aumentado en otras. Muchas misiones secundarias, un mundo más amplio, más posibilidad de juego y una historia más intrincada. No siempre más es mejor y a veces parece que ‘The Power of Two’ fuese un horror vacui del primero: acumular y acumular los mismos conceptos en busca de que eso lo haga mejor.

Es una táctica peligrosa: no siempre funciona y en ocasiones cansa, pero sigue siendo un juego único, pensado de manera distinta, y que se vive como tal. A veces nos vemos arrastrados a su propia trastienda, con misiones que nos ponen casi en un making-of del juego, en busca de diseños perdidos, de bocetos e ideas de los propios personajes. Otras, los puzzles y, sobre todo, la posibilidad de resolverlos siguen impactando como en el primer título.

‘Epic Mickey 2: The Power of Two’ vuelve a ser un cubo lleno de creatividad y basado en la espontaneidad de ésta. Por ello, muchas veces parece estar planteado a brochazos, a chispazos de genio. Es casi un brainstorming creativo hecho videojuego y, como tal, alterna momentos brillantes con otros desesperantes y alguno ridículo. Pero no pierde, en ningún momento, esa sensación de estar intentando algo radicalmente diferente al resto de la industria a cada minuto que pasa.

No será una obra maestra, pero tampoco se conforma con ser otro-juego-más. Así que, por mí, es deseable que haya ‘Epic Mickey 3’, a pesar de que el recibimiento frío que se le está dispensando posiblemente puede cerrar la saga aquí.

Epic Mickey 2 | Wii

Epic Mickey 2
  • Plataformas: Wii, PS3, Xbox 260
  • Desarrollador: Junction Point
  • Distribuidor: Disney Interactive Studios
  • Lanzamiento: Ya disponible (23 de noviembre 2012)
  • Precio: 49,95 euros

Epic Mickey 2 retoma el ambicioso proyecto de Warren Spector sin llegar a ser sobresaliente pero desplegando de nuevo una ambición creativa muy necesaria (y notable).

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