
Si aún queda alguien capaz de decir que, aunque menor que las clásicas portátiles, los dispositivos iOS no tienen futuro como plataforma de juego, es que sencillamente no ha jugado a ‘Super Crate Box’. Si títulos como ‘Infinity Blade II’ nos muestran hasta qué punto pueden llegar sus aventuras en materia gráfica, el título de Vlambeer y Halfbot demuestra que la adicción de un videojuego no entiende de plataformas, pantallas o botones.
‘Super Crate Box’ es una joya, uno de esos títulos que, apoyándose en una premisa tremendamente simple, puede mantenernos pegados a la pantalla durante horas, haciendo que los minutos vuelen y que nuestra rabia y alegría nos conviertan en una especie de Dr. Jekyll y Mr. Hyde al que los pitidos de censura propios de la televisión le quedarían que ni pintados en determinadas ocasiones.













