
Estás en la discoteca rock de tu zona habitual de fiesta. Suenan los Guns n’roses, Axl Rose se desgañita al son de Welcome to the Jungle y la ves entrar. Taconazos, tejanos ajustados, tachuelas, piercings… es ella, tu chica, tu muñequita de cuero. Tienes que ir a hablar con ella, como sea, antes de que otro gorrón se le acerque e intente camelarla… pero te estás meando.
Entro al baño y salgo, total, ¿qué puede pasar? En este tipo de garitos rockeros el baño suele ser lo peor así que no me llevará más de 1 minuto. Entras, localizas el sanitario y empiezas la evacuación. De repente te das cuenta de que aquello tiene pantalla. Leches, exclamas, parece un… ¿Videojuego? ¡¿Estás orinando y controlando un videojuego a la vez?! Sí amigo, que le den a la rockera. Se acaba de hacer realidad el juego de muchos.











