
Ya sabéis que estamos preparando una serie de artículos especiales sobre personajes míticos del mundo de los videojuegos. Y cuando vi la lista con los 15 candidatos definitivos no pude contener mi alegría al encontrarme a Gordon Freeman ahí, luchando contra todos y armado sólo con su palanca.
Resistiendo en su lucha contra soldados, mercenarios, fontaneros, ordenadores enloquecidos, gorilas, aventureros… Gordon no es el típico protagonista de un videojuego, es mucho más que eso. Un científico que al acudir a su trabajo se ve envuelto en un desastre de proporciones bíblicas y que debe tomar una decisión: sobrevivir usando su intelecto y aprendiendo rápido a utilizar como arma aquello que tenga a mano. Protagonista absoluto de ‘Half-Life’ y ‘Half-Life 2’, Gordon Freeman es el geek por antonomasia y nos ha conquistado a todos.
En los años ochenta los pardillos protagonizaban revoluciones en las aulas intentando ganar estatus social y conquistar a la belleza de turno. En los noventa Gordon nos enseñó que aquellos científicos de gafas grandes y calculadora en el bolsillo estaban ahí para otros menesteres, para un fin superior.
La historia empieza como cualquier otro día de trabajo en la vida del Doctor Gordon Freeman, un físico teórico oriundo de Seattle que tras graduarse en el MIT con una tesis doctoral centrada en el teletransporte de materia, acepta un trabajo en los laboratorios Black Mesa, en Nuevo México.
Quizá no era la forma idónea de proceder en sus investigaciones pero las promesas de su mentor, el Dr. Isaac Kleiner, de que en Black Mesa podría ir muchísimo más rápido en sus pesquisas y sin las trabas que imponen las universidades tradicionales le animaron a ello. Al fin y al cabo Gordon Freeman estaba decidido a ser alguien importante en el mundo de la ciencia tal y como lo habían sido sus héroes de infancia: Albert Einstein, Stephen Hawking o Richard Feynman.
Una vez en Black Mesa y ya encarnando a Gordon Freeman en su llegada al trabajo seremos testigos de cómo un accidente en el que tomamos parte provoca una serie de brechas del espacio tiempo por el que se cuelan unos extraterrestres hostiles llamados Xen.
Con las instalaciones en alerta roja, el equipo de seguridad totalmente superado y los científicos luchando por su vida Gordon empezará su escalada de acciones heroicas armado con una simple palanca, un traje HEV Mark IV y mucha valentía.

Valve, al diseñar la personalidad de Gordon Freeman, tomó una serie de decisiones cuanto menos controvertidas. Al menos muchos usuarios siguen preguntándose acerca de lo que pretendía realmente la compañía. Por ejemplo, Gordon no habla.
Ni habla, ni gime, ni se retuerce de dolor, nada… En ningún momento de los juegos protagonizados por el físico teórico llega a decir absolutamente nada y ni hay rastro de la que podría ser su voz en grabaciones o cualquier otro tipo de recurso narrativo.
Los personajes que lo rodean, sin embargo, sí parecen comportarse como si el científico se expresase de vez en cuando aunque realizan bromas sobre el asunto. “Eres un hombre de pocas palabras”, es algo que podremos escuchar más de una vez a lo largo de sus aventuras.
Algunos defienden que en Valve buscaban una total identificación del jugador con el protagonista del juego: tu eres Gordon Freeman, así que tu voz es la de él. Otros en cambio afirman que Gordon es completamente mudo, algo que en Valve ni confirman ni desmienten (como otras tantas cosas de su enigmático personaje).
En cualquier caso lo importante es que nuestro científico se acaba labrando una reputación increíble por sus actos y su valentía y no por sus palabras. Un auténtico héroe venerado por la resistencia, por los Vortigaunt y por todo aquel que no pertenezca a la Alianza en ‘Half-Life 2’.
Gordon Freeman es un científico y sus habilidades de combate son nulas. O deberían serlo ya que el experto en física nunca había entablado combate y mucho menos contra seres del espacio exterior o unidades de élite del gobierno.
Lo sorprendente es que se le da bien el uso de las armas y entre eso y una cierta inconsciencia heróica se acaba convirtiendo en un todo terreno que campa a sus anchas por Black Mesa embutido en un traje Mark IV.
Un traje diseñado para proteger a su usuario de la radicación e incluso del daño físico. Además trae por defecto una serie de mecanismos que ayudarán a su portador a recuperar energía, a disminuir su cansancio e incluso a saltar mucho más lejos de lo normal.
En ‘Half-Life 2’ se nos hace entrega de una versión evolucionada del mismo traje en forma de Mark V, una versión que carece del salto pero que incorpora una serie de mejoras como zoom, sprint o una mirilla más depurada. Gordon embutido en ese traje naranja es parte ya de la historia de los videojuegos.
