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Pac-man

Nuestro especial de personajes míticos se va aproximando a su final, es ley de vida. Pero por mucho que estemos intentando no dejarnos los más respresentativos de este mundillo, hay uno que estaba claro que no podíamos dejar de lado. No podía faltar Pac-man, el famoso come-cocos de Namco.

No vamos a demorarnos más en su presentación. Iniciemos el viaje por uno de los iconos más famosos de los videojuegos. Conozcamos mejor a Pac-man repasando toda su trayectoria, que no es poca.

1980: nace Pac-man gracias a Toru Iwatani

Pac-man

Cada vez que toca recordar el origen de Pac-man se nos viene a la mente Toru Iwatani, su creador, y una pizza a la que le falta un cacho. No es casualidad esta asociación. Si bien también ha influido el hecho de que en Japón el sonido para comer sea “pac pac”, o “paku paku”. Pero básicamente, y lo que suele recordar casi siempre el bueno de Iwatani en sus entrevistas, es que la inspiración le vino tras coger un cacho de pizza y ver la forma de cara con la boca abierta.

Él buscaba, además, un icono, una imagen, para un videojuego que acercase a las mujeres también a este mundillo. Ya que por aquella época abundaban los juegos de disparos como ‘Space Invaders’, y él buscaba algo distinto. Pensó en temas de moda e historias de amor, pero finalmente llegó a la conclusión de que interesaba la comida. Y dio la casualidad que encontró la inspiración en ella.

También tuvo claro que su diseño debía ser minimalista. Una cara sin ojos, reflejando un poco el carácter tímido de Pac-man. Pero que a la vez debería tener un apetito insaciable, y debería hacer frente a cuatro fantasmas. Aunque estos no deberían tener un aspecto aterrador. De ahí que lleven ojos, y cada uno lleve un color de lo más característico. Si Pac-man es amarillo, Blinky es rojo, Pinky es rosa, Inky es azul verdoso, y Clyde es naranja. Según sus palabras, este toque agradable, en contraste con su naturaleza, se asemeja en cierto modo a Tom y Jerry de la Metro-Goldwyn-Mayer.

‘Pac-man’, el segundo gran trabajo de Namco

Flyer de Pac-man de 1980

Hace un par de meses recordamos uno de los primeros trabajos de Namco. Su nombre, ‘Galaxian’. Y su fecha, 1979. Fue su primer juego de navecitas, de hecho. Y no nos hizo esperar mucho para brindarnos su segundo trabajo de peso (hubo más durante finales de los setenta, pero no tan representativos), ya que como dijimos, ‘Pac-man’ debutó en 1980. Y en recreativas, como no podía ser de otra manera. Aunque con el tiempo lo hayamos visto versionado a un sin fin de plataformas, principalmente por medio de recopilatorios de la compañía nipona, como los ‘Namco Museum’.

Descrito como “un laberinto de diversión y entretenimiento”, ‘Pac-man’ nos ponía sobre un tablero de forma fija en el que teníamos que comer todos los pac-puntos (unas bolitas) para pasar a la siguiente fase. Pero claro, estaban los fantasmas para impedírnoslo. Y Pac-man no podía atacar, tan solo comer. Pero no podía comer a los fantasmas. ¿Entonces qué hacía? Por fortuna había unos pac-puntos más grandes que le conferían, durante unos segundos, un poder especial, como si de Popeye se tratase, que le permitía comer incluso a los fantasmas. Estos, por cierto, durante ese momento, tornaban sus característicos colores a un unificado azul oscuro. Y si los comíamos volvían a su base.

Esto le confería un toque estratégico. El laberinto contaba, como es lógico, con muchas esquinas, y si no vigilábamos bien nuestros movimientos nos podían acorralar fácilmente los fantasmas. De ahí que fuese importante reservar esos pac-puntos más grandes (conocidos como pac-bolas) para los momentos cruciales. Aunque otro truco de ‘Pac-man’ era conocer el comportamiento de los fantasmas, con personalidades distintas. Ya que cada uno podía trazar una curva de un modo distinto si nos ve cerca. Había que tantear el terreno, provocar y utilizar el engaño. Pero no dejaba de ser un juego difícil al que era casi imposible alcanzar la fase 255. Ya no digamos la 256, producto de un error.

Comiendo cocos a tutiplén en los años 80

Pac-Mania

El éxito de ‘Pac-man’ no tardó en llegar, y eso propició que un año después llegase una continuación no oficial a cargo de Midway en 1981, y a la que poco tardó Namco en hacer finalmente oficial. Nacía ‘Ms. Pac-man’, con lo cuál se le daba más peso a esa idea de Toru Iwatani. Pero a pesar de su nombre y de su aspecto, no fue simplemente un ‘Pac-man’ con lacito rojo y los labios pintados.

Mantenía su mecánica intacta, sí. Pero había añadidos interesantes, como cuatro laberintos, más salidas por los laterales, o patrones de movimiento aleatorios para los fantasmas. Se convirtió en un buen complemento para el ‘Pac-man’ original. En los años siguientes hubo, además, toda una oleada de producciones a cargo de Bally Midway, en algunos casos manteniendo más o menos la mecánica del original, como ‘Pac-man Plus’ y ‘Baby Pac-man’ (éste con un toque de pinball) en 1982, o ‘Pac & Pal’ y ‘Jr. Pac-man’ en 1983. Hasta flirteó con otros géneros en 1983 y 1984 con ‘Professor Pac-man’ y ‘Pac-Land’, respectivamente. Pero ya decimos, a cargo de Bally Midway. Porque en esos años Namco desarrolló solamente ‘Super Pac-man’ en 1984, con una variación importante de la mecánica original, al tener que comer llaves para abrir puertas que nos llevaban a comer fruta en buen estado.

Pero salvando ‘Ms. Pac-man’, el otro trabajo de Namco por la época de los ochenta que más se recuerda es ‘Pac-mania’ (1987), en especial por ese cambio de perspectiva, pasando de la cenital a la isométrica. A eso se le unió un apartado visual de por sí más vistoso y colorido, y como añadido al movimiento de Pac-man la posibilidad de saltar. También se incorporaron más fantasmas. De ‘Ms. Pac-man’ llegó Sue (en aquel juego había sustituido a Clyde) con un color violeta, y como novedad Funky (verde) y Spunky (gris), que por cierto podían saltar también. Otro de los atractivos de ‘Pac-mania’ era el hecho de que cada laberinto era temático, como uno creado con piezas de LEGO.

Su desafortunada apología a las drogas

Pac-man (The Madness of Mission 6), por Travis Pitts

A pesar del tono alegre de este especial, no podemos obviar un hecho lamentable que se asoció casi desde el principio al bueno de Pac-man. Y es que ya sabemos cómo se siguen considerando los videojuegos incluso hoy en día para algunos. Son el mal. Pero en los ochenta era peor el asunto. De ahí que la figura del come-cocos se asociase a las drogas. A comer pastillas y toda la pesca.

Para quitarle hierro al asunto y no darle más coba salvo la simple mención, nada mejor que recordar una de las mejores reinterpretaciones del universo Pac-man a cargo de un diseño de Travis Pitts.

En los noventa llega su pérdida de identidad

Pac-Attack

Tras la publicación de ‘Pac-mania’ en recreativas en 1987 Namco fue conversionando a consolas las apariciones hasta la fecha de Pac-man, y no fue hasta 1993 cuando vimos un nuevo trabajo sobre el famoso come-cocos. Pero no fue lo esperado. ‘Pac-Attack’ era más bien una variante del ‘Tetris’. Se publicó en distintas consolas de la época, como Megadrive y Super Nintendo (incluso en el malogrado CD-i de Philips), y a pesar de que su mecánica era divertida, no contentó a todo el público.

Eso no evitó, de todos modos, que Namco siguiese en sus trece por darle otra cara a Pac-man, y en 1994 publicó dos títulos bajo su nombre que en esta ocasión se acercaban al género de los plataformas. ‘Pac-Man 2: The New Adventures’ y ‘Pac-in-Time’, obteniendo en ambos casos un recibimiento de lo más tibio. Pero Namco no había dicho su última palabra, y cinco años después publicó ‘Pac-man World’ en Playstation en 1999, acercándose en este caso a las plataformas en 3D. Y en este caso sí que salió algo mejor la jugada a pesar de chocar el cambio de planteamiento. Ayudó a llevarlo mejor, eso sí, los distintos minijuegos siguiendo el patrón clásico de ‘Pac-man’. Añadir, ya de paso, que ‘Pac-man World’ contaría con dos entregas más en el siglo XXI en Gamecube, PC, PS2, Xbox, y consolas portátiles. Ha sido de los pocos spin-offs, digamos, que ha tenido continuidad.

Ya que del año 2000 en adelante su identidad siguió sin rumbo fijo, intentando recordar su pasado en el poco avenido ‘Ms. Pac-man Maze Madness’, probando fortuna en los juegos de corte fiestero (party games) con ‘Pac-man Fever’, sacando el artista que llevamos dentro para la pintura con ‘Pac-Pix’ en Nintendo DS, o dando vueltas en un pinball con ‘Pac-man Pinball Advance’ o simplemente dando vueltas con ‘Pac ‘n Roll’. Haciendo un balance su imagen se deterioró bastante tanto en los noventa como en el primer curso del nuevo milenio. Pero por fortuna algo cambió después…

Pac-man se reinventa en 2007 con ‘Pac-man Championship Edition’, y se mejora en 2010

Pac-man Championship Edition DX

Es difícil mantenerte fiel a tus orígenes cuando tienes más de 30 años a tus espaldas, pero por fortuna Namco Bandai dio con la tecla perfecta en 2007, tres años antes de llegar al treinta aniversario de Pac-man, con ‘Pac-man Championship Edition’. Se respetó la mecánica del original, pero a la vez se modificó con acierto, ofreciendo variables la mar de interesantes que se potenciaron hasta el extremo en 2010 con ‘Pac-man Champioship Edition DX’ (imagen superior), uno de los mejores ejemplos sobre cómo se debe reinventar un producto. Ritmo endiablado, jugabilidad a prueba de bombas con un toque actual como el tiempo bala, toque de lo más arcade con límite de tiempo, y cientos de fantasmas por comer en un laberinto que cambia de forma natural según progresemos.

Tres años han pasado desde que se publicó en los servicios de descarga digital de PS3 y Xbox 360, e incluso lo hemos visto en Windows Phone y Windows 8 bajo el sello de Xbox Games, pero sigue conservándose de maravilla. Como decimos, y destacamos en su análisis, ha sido una reinterpretación casi perfecta del universo Pac-man. Lo que no quita, de todos modos, que Namco Bandai siguiese con las pruebas, como el también fiestero ‘Pac-man Party’ (2010), o ‘Pac-man Tilt’ (2011), aunque el ritmo de experimentos ha decrecido desde entonces. Incluso hemos visto otra vuelta a sus raíces con la “máquina arcade a cuatro bandas” ‘Pac-man Battle Royale’, todo un objeto de deseo por sus fans.

Apariciones estelares del mítico ‘Pac-man’

Pac-man (Street Fighter x Tekken)

En sus más de treinta años de historia, y como todo un icono de esta cultura, no extraña que a Pac-man lo hayamos visto en otras facetas. Una de las más comunes siempre la hemos visto en forma de guiños desde las series de animación más populares de la época, como Los Simpson, Padre de Familia o Futurama (¿recordáis el especial de Taito?, pues también salía en el vídeo del ‘Space Invaders’). La lista desde luego que daría para otro especial, y no hay que olvidar tampoco sus apariciones en otros videojuegos, siendo una de las más recientes la del ‘Street Fighter x Tekken’.

Tampoco faltan un sin fin de productos a su nombre, como tazas, camisetas, peluches, bolas antiestrés, grapadoras, altavoces, cubitos de hielo, imanes, huchas, y muchos más. Aunque el que se sigue llevando la palma es el que os imagináis. ¿Alguno tiene este sombrero-capucha de Pac-man?

Pac-man

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