Nos encontramos ante un juego algo simple en su argumento, o en su manera de explotarlo, más bien. Todo comienza cuando nuestro protagonista llega, después de un accidente de avión, a Rapture, una ciudad escondida en lo más profundo del océano creada por Andrew Ryan, quien pretendía crear una civilización sin las restricciones políticas y sociales que había en la superficie y dando la posibilidad a sus habitantes de ampliar sus capacidades físicas y mentales, al tiempo que se alejaban de cualquier rastro de humanidad que tuvieran, sin poder volver atrás.
Y cuando digo que es algo simple en argumento es que se desaprovechan las oportunidades que tiene la historia para crear un argumento complejo que consiga involucrarnos más con la historia y los personajes y no simplemente empezar a seguir las ordenes de alguien a quien no conocemos que nos guía a lo largo y ancho de toda la ciudad nada más bajar del batiscafo. Todo va demasiado rápido, como diciendo, venga, coge el arma, pínchate el plásmido y comienza a cumplir objetivos. Una pena, porque la historia da para mucho más, y creo que lo ideal es empezar a meterte en ella desde el principio.
La atmósfera del juego es muy oscura y siniestra que en ocasiones nos hace que estemos en tensión, porque nos encontramos en situaciones en las que no sabemos que nos va a venir ni por donde ya que apenas vemos nada, pero se escuchan sonidos escalofriantes por todas partes. Sinceramente esto es lo mejor del juego y han conseguido con creces su objetivo. Porque este no es un FPS en el que simplemente nos ponemos a disparar por pasillos, es mucho más, es como una película de terror muy conseguida en la que somos los protagonistas, además, es muy fácil involucrarte en la trama del juego y en todo lo que allí está pasando y estás viendo. Y precisamente por esto, es difícil de entender por qué no han aprovechado para desarrollar más la historia, como ya he dicho antes.
Editores 9,4
Comunidad 9,2