Siempre he detestado la actitud autocondescendiente de aquellos que se empeñan en promulgar aquello de que cualquier tiempo pasado fue mejor, ya sea a la hora de hablar de cine, música, televisión o, por centrarnos en el caso que nos concierne, videojuegos. Todos lo hemos sufrido alguna vez, cuando generaciones precedentes a la nuestra predican con cuan mejores eran las cosas en su tiempo; o lo hemos promulgado nosotros mismos en otras ocasiones, defendiendo con nostalgia aquello que hoy no conseguimos encontrar.
No obstante, ese empecinamiento en endiosar todo aquello que relacionemos con nuestro pasado (y más aún si coincide con nuestra infancia), forma parte de la condición humana por una serie de razones, que en cualquier caso no vamos a tratar aquí por no ser este el foro adecuado para tal menester.
Arranco el análisis con esta sesión de antropología barata para dejar claro que, a pesar de que yo también soy de aquellos que empezaron en el mundo de los videojuegos mucho antes de que el eje Z apareciera en el mismo para cambiarlo todo, eso no me impide apreciar el valor y disfrutar de las obras que salen hoy día al mercado. Quede claro por tanto que no pienso agarrarme a la nostalgia como a un clavo ardiendo para defender la valía de un título como ‘Mega Man 9’.
Editores 9,5
Comunidad 9