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PSVita

Hace ya un año que encontré una compañera de viajes aguerrida y dispuesta a no dejar que el aburrimiento se apoderase de esas horas muertas en aeropuertos, paradas de autobús o colas del médico. PS Vita llegaba con fuerza a España a finales de febrero de 2012 y muchos, yo el primero, nos fuimos de cabeza a por ella.

Algo tienen algunas consolas portátiles que me nublan el juicio momentáneamente. Consiguen venderme la moto de la potencia, la conectividad, las posibilidades que da una pantalla tan grande… y luego la realidad se impone y me recuerda que no todo era tan bonito. El caso es que tras un año con una PS Vita en la mochila ha llegado el momento de hacer repaso y saber si ha merecido la pena en “Un año de PS Vita”.

Al poco de adquirirla ya os conté las cinco cosas que me gustaban de ella y las cinco cosas que me disgustaban. Con el paso del tiempo sigo reafirmándome en la mayoría de puntos que señalé en su momento, por desgracia el uso del dispositivo no ha conseguido hacerme cambiar de opinión.

Las prestaciones de las cámaras siguen siendo escasas y las mejoras en software que ha experimentado la máquina no han conseguido arreglarlo, los materiales plásticos no envejecen todo lo bien que cabría esperar (en comparación a los de una PSP de primera generación por ejemplo), la interfaz gráfica me sigue pareciendo infantil, los botones de select y start se han convertido en un auténtico dolor y la batería de la consola dura un suspiro.

En resumen, este primer año de PS Vita no ha conseguido cambiar la primera impresión que tuve de ella. Soy muy crítico con esta consola, ya lo sé, pero es que estoy convencido de que tiene muchísimo potencial.

La fórmula debería de ser ganadora (mimbres tiene) y espero que la llegada de PS4 con toda esa tecnología Gaikai que posibilita la interconexión con PS Vita sea lo que desencadene los años dorados de la consola. Y es que a fin de cuentas, dejando de lado esos puntos que he señalado antes y que tienen más que ver con el diseño y la fabricación del cacharro en sí, lo que verdaderamente acaba definiendo a una consola son sus juegos.

Experiencias únicas e inimitables que ayudan a conformar un mito y que consiguen reservarle un huequecito en la memoria de todos nosotros. Pero ese debería ser su futuro, el presente es un tanto diferente.

El catálogo o la ausencia de él

PSVita Game

Quizá las editoras nos han mal acostumbrado con las consolas de sobremesa. Cada mes tenemos un lanzamiento fuerte o dos y si no hay lanzamientos de juegos consagrados al menos sí que ven la luz siete u ocho alternativas cada poco tiempo. En resumen, siempre hay un juego nuevo del género que sea que intenta conquistarte. Por opciones no será.

En PS Vita la cosa es bien distinta. La consola se lanzó directamente con tres o cuatro juegos bastante potables. De entre ellos el que destacaba (y sigue destacando a día de hoy) era ‘Uncharted: El Abismo de Oro’. A partir de ahí nos hemos acostumbrado a recibir un lanzamiento más o menos decente cada bastantes meses y siempre de forma esporádica o como títulos de acompañamiento.

PS Vita necesita juegos urgentemente. Y si son buenos mejor. Llama muchísimo la atención el poco soporte que está recibiendo de algunos desarrolladores. De vez en cuando cae alguna conversión de juego grande pero poco más. Ultimamente hemos vivido las dos caras de la moneda de forma muy diferente. Activision lanzó el peor ‘Call of Duty’ de la historia y Ubisoft despachó un ‘Assassin’s Creed’ que sin ser una maravilla cumplía lo prometido y daba buenas horas de diversión.

La consola es potente, la pantalla es una gozada… los juegos son la clave. Tras un primer año muy regular en lanzamientos y calidad de los mismos esperemos que este segundo año mejore el asunto.

Basta de conversiones, queremos experiencias únicas

Need for Speed Most Wanted

En relación a lo que comentaba en el punto anterior. Hemos visto como grandes franquicias establecidas ya en el mercado PC y consolas de sobremesa lanzaban versiones portátiles capadas para PS Vita. Si bien el resultado ha sido desigual (algunos juegos son buenos y otros un despropósito) no creo que sea el camino que la consola se merece.

PS Vita ofrece las suficientes características específicas como para que los desarrolladores puedan diseñar experiencias únicas y no conversiones de otra plataforma. Un daño irreparable que ya asoló a PSP durante mucho tiempo cuando era vista como la hermana pobre de PS2 y recibía versiones recortadas de los juegos grandes.

Su panel multitáctil trasero, sus cámaras, la potencia, la conectividad… PS Vita debería poder convertirse en un gran campo de pruebas para desarrolladores atrevidos y no sólo en un receptáculo de medianías. El primer año ha navegado entre dos aguas, entre el intento de Sony por seguir esta senda y la pereza de algunos publishers para hacerle caso. La oferta debe de ser diferencial y este segundo año debería servir para dejarlo claro.

El efecto PS Plus

PS Plus

Ha sido una de las mejores noticias del año para los jugones en las consolas de Sony. PS Vita y PS3 han visto cómo se unificaba el servicio PlayStation Plus. Las bondades del servicio ya las conocéis y ahora, con el añadido de la consola portátil, el catálogo de títulos disponibles mejora mucho más.

Por lo que cuesta habitualmente un juego podemos pagar un año de servicio que da acceso a descargar de forma gratuita una buena selección de títulos. Y han pasado ya por la selección auténticos “must have” del catálogo de PS Vita como el ya citado ‘Uncharted’ o el genial ‘Gravitu Rush’.

Era una cuestión de lógica el que PS Plus llegase también a la portátil de Sony pero ojo, no ha sido hasta hace relativamente poco cuando ha estado disponible. Buena parte del año no lo hemos tenido a nuestra disposición y viendo las ventajas de la oferta, es un buen handicap.

Resumiendo, un año con más sombras que luces

No puedo decir que tras un año entero con PS Vita esté contento. Os mentiría. Cuando la sostengo en mis manos sigue conquistándome, sigo pensando que es bonita, que la pantalla es la leche y que podría disfrutar con un enano enganchado a sus joysticks. Pero no ocurre.

Se empeñan en lastrar mi ilusión a base de muy pocos juegos que merezcan la pena. Eso sí, no todo es malo ni mucho menos. Sony encontró un remedio parcial a la situación con la incorporación de PS Plus y lanzando sus propias franquicias (ese ‘PlayStation All-Stars Battle Royale’ es tremendamente divertido) que suelen ser sinónimo de calidad.

Pero hay mucho camino aún que recorrer y los próximos doce meses prometen ser moviditos gracias a títulos como ‘Killzone Mercenary’ (otro juego que lanza Sony y no un editor independiente). Al fin y al cabo los “early adopters” jugamos con fuego y todos sabemos que el primer año de vida de una consola suele ser más duro que un bocadillo de clavos.

Espero mucho de PS Vita, lo esperaba cuando la compré y lo sigo esperando por desgracia un año después. ¿Hasta cuando aguantará la paciencia? Sony mantiene que lo de esta consola es una carrera a largo plazo pero como os decía este segundo año será clave.

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