
En la noticia sobre el posible abandono por parte de EA de las licencias cinematográficas, han aparecido comentarios en los que algunos lectores recordaban, de forma acertada, aquel gran descalabro que fue el videojuego de 1982 basado en ‘ET: El extraterrestre’. Y es que entre el crack del 29 y la actual crisis económica ya hubo una debacle que estuvo a punto de acabar, en este caso, con la industria de los videojuegos.
Hagamos un poco de historia. A principios de los 80 los videojuegos dejaban de lado los años de bonanza para sumergirse en un gran agujero que algunos vieron como el fin de una moda. Un mercado saturado de productos infames hizo que la industria se colapsara. En este contexto, el juego de Atari sobre la recién estrenada película de Steven Spielberg jugó un importante papel, amen de erigirse en cabeza visible de aquel desastre.


Dicen los antiguos que existe un hombre con un poder tan grande que podría equipararse al sol. Un hombre capaz de hacer callar al viento con una mirada o de ocultar la luna con un susurro. Un hombre que conoce los secretos de una de las artes oscuras más antiguas y peligrosas que la humanidad ha conocido jamás, y que por suerte, se halla olvidada: La alquimia.
Es de sobra conocida la leyenda de Chuck Norris, sus patadas giratorias y su destreza marcial. Todos le debemos la vida, puesto que es una realidad tan cierta como el sol, que Chuck le propinó una patada a la tierra y ésta comenzó a girar. 





