
Tras una frustrada relación comercial con Nintendo, el 3 de septiembre de 1994 Sony lanzaría en Japón su primera PlayStation con unas previsiones de venta que en absoluto se acercaban a las más de 100 millones de unidades que han conseguido despachar desde entonces. Junto a ella venía un mando que combinaba tradición y modernidad, conservando las líneas maestras de los controladores creados previamente por otras compañías, e innovando en ciertos aspectos concretos.
Uno de esos aspectos eran los característicos iconos para los botones que rompían con el uso establecido de letras y números al que hasta entonces estábamos habituados. Así, el triángulo, el cuadrado, el círculo y el aspa se convirtieron en iconos para esta consola y para toda una generación de jugadores, y han seguido siéndolo con el paso de los años.






