
Cada vídeo que veo de ‘FIFA 12’ me parece un poquito más impresionante. El trabajo de Electronic Arts y el refinamiento al que están sometiendo a la franquicia lleva visos de romper cualquier barrera previamente establecida. Hoy toca centrarse en la inteligencia artificial de la CPU.
La gracia del asunto es que las personalidades y los atributos de los jugadores se han llevado al límite, tanto que la propia CPU toma decisiones basadas en sus propios compañeros de equipo. Si tienes a Peter Crouch en tu delantera parece una decisión lógica tirar la pelota al hueco a ver si la engancha con la cabeza, pero si tienes a David Villa puede que no sea la mejor opción.











