
Para mí, un juego puede tener buenos gráficos, una guión de cine y un sistema de juego original y adictivo, pero no se gana el apelativo de juegazo hasta que, después de haberlo probado o incluso habérmelo pasado, mis ganas de jugarlo tardan mucho tiempo en desaparecer y si desaparecen, tengo esa sensación de que cualquier tarde aburrida y lluviosa de domingo pueden volver a aflorar.
Pocos títulos han conseguido ésta proeza, soy fácilmente impresionable las primeras horas, pero luego necesito algún incentivo para continuar a los mandos.
Pues bien, tengo el placer de anunciaros que acabo de encontrar el juego perfecto para esas tardes de domingo, para las largas esperas mientras se nos descarga una demo, o incluso para disfrutar de vez en cuando con algún amigo. Tengo el honor de analizar y recomendaros uno de los mejores arcades que han pasado por mis manos, os presento: ‘Geometry Wars: Retro Evolved 2’






