
No es nuevo y de seguir así parece que continuaremos hablando de lo poco que se quieren Nintendo y Greenpeace. Enemigas declaradas desde hace tiempo por no compartir los mismos criterios medioambientales. Criterios, los de Greenpeace, que han sido recibidos de buen grado por otras compañías que sí hacen el esfuerzo de producir productos más amigables para nuestro entorno.
La lista de 18 compañías “Eco-Friendly” publicada este año deja, de nuevo, al gigante japonés en la última posición. Son empresas grandes que deberían de ser un modelo de producción sostenible para todo el resto del sector pero parece que tan sólo Nokia, Apple y Sony se aplican el cuento. Nintendo, por su parte, sigue empeñada en vender setas que hacen mutar al que las ingiere.









