
Hace un par de años vivíamos un momento muy convulso. Un montón de estudios de desarrollo se encontraban en una crisis galopante y corrían el riesgo de cerrar dejando a un montón de profesionales en la calle. Sí, una situación asquerosa que hubo que afrontar. Algunos consiguieron sacar la cabeza y otros cayeron con todo el equipo. Fue el caso de Grin, uno de los estudios punteros que acabó cerrando, despidiendo a todo el mundo y afrontando deudas por doquier.
Pero, ¿qué demonios fue lo que acabó con el estudio? Hay muchas versiones y claro que una moneda tiene dos caras. Hoy conoceremos una de las dos. La que defienden los fundadores del estudio, Ulf y Bo Andersson. En una reciente entrevista al diario sensacionalista Aftonbladet aseguran que la culpa de que el estudio tuviese que cerrar fue de Square-Enix. Básicamente no cumplió el contrato que tenían y no abonó un sólo euro de los 20 millones de dólares acordados.










