'Galaxian', naves de cartón y el timo de la Fanta
Yo de pequeño tenía mucha imaginación. Era además muy creativo, y si bien nunca conseguí construir un Mazinger Z a tamaño real (me hice mis planos y todo), podía montarme un diorama de papel con decenas de insectos y flores mezcla de ‘Torbellino va a la guerra’ y la abeja Maya, una ciudad de varios metros de longitud con sus rascacielos (amueblados, por supuesto) construidos con cajas de galletas María o una enorme nave espacial en la caja de un televisor. La nave Grundig la llamaba (no podía...

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