
En esta industria hay pesos pesados y pesos pesados. Los hay que hablan cada dos por tres y lanzan jugosos titulares a la prensa como quien se hace un huevo frito. Otros jamás hablan para liarla parda cuando se deciden a hacerlo y también existe un tercer modelo muy poco frecuente, el que no es amigo de meterse en berenjenales y procura pasar desapercibido y dedicarse a lo suyo, que viene a ser hacer videojuegos. Luego está Molyneux.
Un genio incontrolable al que esto le va por etapas. Puede estar durante un año callado, sin decir nada, sin aparecer y de repente empezar a soltar jugosos titulares. Puede asumir que un juego suyo está incompleto y que al mismo tiempo redefine un género en la misma frase. Puede vender lo invendible y ahora, además, puede decir que ‘Minecraft’ es lo mejor que ha jugado en los últimos diez años. ¿Cómo se te queda el cuerpo?







El maldito infierno, aquello era el maldito infierno. Todos podemos llegar a presuponer que desarrollar un videojuego es algo complicado y que a medida que se acercan los plazos de entrega los desarrolladores entran en el “modo locura”, pero es que según Molyneux, el rey del hype, lo de ‘Fable’ fue demasiado.


