A los chicos de Capcom les gustaría que sólo existiese una consola. Mejor dicho, un único sistema de juegos al que el usuario podría conectarse y jugar en red con todo el mundo.
De esta manera no tendrían que asumir los gastos y la infraestructura necesaria para afrontar el desarrollo de títulos que contemplen el juego on-line y que, además, vean la luz en diferentes plataformas.
Según Adam Boyes, director de desarrollo de Capcom USA, “en un mundo ideal toda la gente podría competir y jugar junta, sin importar la plataforma para la que se haya desarrollado el título. Ya que tener diferentes plataformas segmenta el mercado para el juego en red.”






