
“Hazte un retroanálisis de ‘Populous‘”, dijo Jarkendia hace unos días en el concilio de Vida Extra, ése donde todas las conspiraciones tienen lugar. “Vale”, le contesté, “habrá que explicar por qué hicimos Dios a Peter Molyneux”.
Y es así de sencillo. El retroanálisis de este juego podría sintetizarse todo en esa frase: en cómo una compañía pequeña y sin un duro y con una mente creativa en estado de gracia se inventaron toda una manera completamente distinta de jugar y, prácticamente, dieron la bienvenida a la estrategia moderna en tiempo real.
‘Populous’ se publicó en 1989 y nació de muchas casualidades. Pero fue fundamental para que luego llegasen propuestas como ‘Civilization’ o ‘Sim City’ y, desde luego, para establecer un subgénero dentro de la estrategia: el de los juegos en los que eres dios.











