El olor a gasolina quemada invade el ambiente. El crujir de los motores se eleva por encima del sonido de los aplausos y los vítores del público. El sol cae a plomo y deslumbra en el horizonte, sabes que hoy no va a ser una carrera fácil y que vas a tener que darlo todo sobre el asfalto. Bienvenidos a ‘Race Driver: Grid’.
Si tuviera que resumir en una frase la sensación que provoca este título, esta iría relacionada sin duda con el calor. Este juego da calor, así de claro. Puede parecer una tontería pero estamos ante una de las mejores recreaciones de una atmósfera determinada. El sol deslumbrante que se cuela entre edificios y árboles, el humo que acapara por momentos la pantalla, el ruido de los motores, el trazado de los circuitos, la texturización, todo, absolutamente todo está diseñado para transmitir esa sensación que provoca un acuciante sol.
Dejando de lado las polémicas suscitadas por GameTrailers hace un tiempo, lo cierto es que nos encontramos ante un juego totalmente arcade, que si bien hace alguna concesión al mundo del simulador, jamás pierde de vista esa jugabilidad propia de los que sólo buscan divertir desde el primer momento.









