
El otro día pudimos ver a varios de los protagonistas del E3 en el programa americano de Jimmy Fallon. Hubo ración de casi todo lo importante, pero la más reveladora fue la de Nintendo a manos de Reggie Fils-Aime, que tuvo tiempo entre demo y demo para darnos un generoso dato sobre la fecha de lanzamiento de Wii U: que no la esperemos antes del segundo cuatrimestre de 2012.
Sin embargo ese es un dato que de una forma u otra podíamos esperarnos. Al menos las pistas vertidas por Nintendo iban por ese camino. Así que lo que nos queda por conocer es el precio de Wii U, un elemento que asusta bastante por todo el tema de la pantalla de su mando y porque la política de precios de la gran N no suele ser la más agresiva del mercado, la verdad.





El mes de Noviembre de 2008 pasará a la historia como el mes en el que
Todos tenemos dos caras, una buena y una mala. Vale, que algunos tienen una mala y otra peor, pero aquí no hablamos de Kojima y de
Los rumores en internet son cíclicos. Cada poco tiempo vuelven a ver la luz dimes y diretes que creíamos muertos y enterrados. Lo mejor del caso es que muchas veces se trata de filtraciones interesadas, y otras responden al delirio húmedo de algún seguidor de la consola en cuestión.
Hace unos años, el mundo de los videojuegos en general esperaba ansioso a que las compañías lanzaran sus propuestas de entretenimiento. Éramos parte de un bucle que, más o menos, siempre actuaba de una forma parecida. Esperar a que la compañía de turno nos pusiera una tanda de niveles y a jugarlos.
¿Se puede morir de éxito? Lo cierto es que aunque muchos opinen que sí, y otros tantos crean lo contrario, una tercera vía apunta a que todo se debe a la capacidad de gestionarlo. Wii es un claro ejemplo de producto que ha roto todas las barreras de ventas imaginables y que sigue, unos años después de su lanzamiento, con la misma fuerza.


