Ayer cerraste un trabajo que llevabas desarrollando unos tres años. En ese tiempo has visto desfilar ante tus ojos a multitud de compañeros, has protagonizado momentos de tensión, de alegría, de cabreo, jornadas interminables, pero al final todo parece haber salido bien. Buscas las primeras reacciones en la prensa especializada y la realidad te golpea como si se tratase de Chuck Norris en un día de furia… tu juego está siendo tratado como un producto tirando a mediocre. Lo siguiente es pedir una cita con el Dr. Frasier, a ver si puede echarte un cable.
Algo así podría haberles pasado a los profesionales implicados en el desarollo de ‘Star Wars: The Force Unleashed’ según las palabras de Haden Blackman, el director del proyecto.
Y es que después de tres años de intenso trabajo y de superar numerosas dificultades, las críticas al videojuego se ensañaron de un modo injusto, a su modo de ver, provocando estrés y depresión a la plana mayor de la plantilla. Y es que lo peor que le puede pasar a un padre es que le critiquen a su hijo.



Nunca acabé de entender qué demonios eran los midiclorianos. De hecho apostaría a que el bueno de George lucas se lo sacó de la manga poco antes de acabar el script, borracho como una cuba en una timba de poker con Spielberg y Coppola. 








