
La cafrería vende y eso ha sido así desde los tiempos de Matusalén. Sabiéndolo y utilizándolo como argumento de venta son muchos los que han conseguido petarlo. Pero entre asociaciones que se quejan, miedo a pasarse de la ralla, censuras diversas y demás zarandajas llevábamos mucho tiempo sin un juego cafre por excelencia.
Y ese hueco lo ha llenado de sobras ‘Saints Row: The Third’. Con una alocada historia y opciones delirantes para parar un tren. De hecho ahí está su gracia, el poder hacer de todo o casi de todo lo que se nos ocurra por muy salvaje que sea. Tanta ha sido su aceptación entre los jugones que ya nos acercamos a casi 4 millones de copias vendidas y parece que el ritmo no va a bajar.












