
Tu, amigo mío, te imaginabas que Yamauchi, padre de ‘Gran Turismo’ se había pasado los últimos cinco años delante de un ordenador dándolo todo para que ‘GT 5’ fuese el mejor juego de coches de la historia. Claro, todos lo pensábamos.
Luego resulta que no ha sido así exactamente, que ha estado entretenido cultivando su verdadera pasión que, para sorpresa de muchos, no son los videojuegos, si no los coches. Probando coches de arriba a abajo, recorriendo el mundo al volante de los vehículos que le dejaban para dar feedback a los del equipo de desarrollo de ‘Gran Turismo 5’ (los de los ordenadores y eso, vamos). ¿A qué viene esto? Os lo cuento por que Yamauchi acaba de participar en la carrera de las 24 horas de Nurburgring, un evento dramático, purísimo y sólo al alcance de los mejores pilotos.









