Impresiones con Chorus, un espectacular juego de naves que bebe de Prometheus y Shyamalan para crear una historia oscura
Análisis

Impresiones con Chorus, un espectacular juego de naves que bebe de Prometheus y Shyamalan para crear una historia oscura

La semana pasada tuvimos acceso a una presentación privada de Chorus, ese juego de naves que se anunció el año pasado y del que poco material habíamos visto desde entonces. ¿La novedad? Que ya cuenta con fecha de lanzamiento oficial (3 de diciembre) y hemos podido degustar sus primeras horas de juego.

No estamos ante el típico shooter del espacio, sino que hay una historia detrás y dentro de un mundo abierto, un poco en la línea de ese clásico de culto llamado Crimson Skies: High Road to Revenge. De hecho, decir que estamos ante un Crimson Skies en el espacio es el mejor piropo que le podría dar. Y en lo personal, una grata sorpresa con la que no contaba antes de despedir este atípico 2021.

Un shooter del espacio con peso en la historia

Chorus

Antes de jugar a su demo para Steam varios de los responsables del estudio nos estuvieron explicando varios conceptos interesantes, llamándonos especialmente la atención las menciones a Prometheus y al estilo del director Shyamalan como dos de las fuentes de inspiración para Chorus. Lo primero casa de entrada en cuanto a ambientación, mientras que de lo segundo deja entrever un trasfondo donde hay más de lo que se ve a simple vista, a la espera de un hipotético giro final que nos desencaje la mandíbula al desentrañar el oscuro pasado de Nara.

Chorus es un viaje de redención, como explican desde Fishlabs. Encarnando a Nara viajaremos por toda la galaxia y "más allá de los límites de la realidad" para conocer su historia, la de una antigua cultista y piloto estrella con un pasado maldito. Una historia de la que seremos testigos al ver cómo Nara va hablando con su nave (Forsaken), capacitada de una IA avanzada; pero a la vez con un diálogo interno por parte de Nara donde se irán descubriendo pinceladas de su personalidad, también en forma de visiones especiales... Que no espaciales.

Por otro lado tenemos al culto del Círculo, del que formó parte la propia Nara en el pasado y el cuál la considera su fugitiva más buscada. De ahí que necesitemos unir fuerzas con la resistencia para hacer frente a su líder, el Gran Profeta. Y para ello habrá que tomar decisiones drásticas, como perdonarle la vida a unos piratas del espacio. O no. Y es que si algo queda patente en el tramo inicial de la aventura es que hay un leve margen para la toma de decisiones con algunos exploradores.

Al ser, además, un juego de naves bajo un mundo abierto, esto significa que no solamente habrá que seguir una misión principal para la historia, sino que también dispondremos de una serie de objetivos secundarios y de una serie de secretos en forma de coleccionables (dinero oculto, mejoras para la nave...) ante los que el escáner del Forsaken será nuestra mejor garantía para divisarlos sin esfuerzo.

Visualmente es impactante, por cierto. Su universo es hipnótico y se mueve a la perfección. Y aquí hay que hacer un matiz para explicar una decisión de Fishlabs que puede chocar de inicio: no se puede alternar entre distintas cámaras; siempre veremos a la nave con vista en tercera persona desde lejos. Esto se debe a que Fishlabs, tras probar múltiples combinaciones, halló que era la mejor forma para no marear al jugador debido al frenetismo que puede llegar a alcanzar la nave. Al tener ese punto fijo y con toda la galaxia de fondo, es un proceso más natural.

Y para un juego de naves es esencial, desde luego. Algo que por suerte se ve arropado por un control exquisito al que no será difícil pillarle el tranquillo debido a una disposición de los botones muy orgánica. Y estamos hablando de un juego de naves que va más allá de los giros a gran velocidad del género debido a una habilidad especial del propio Forsaken, bautizada como "Rito de la Caza".

Chorus, uno de los últimos lanzamientos de 2021

Chorus

¿Y qué tiene de especial esa habilidad? Básicamente, que nos pone a la cola de una nave a la que le estemos dando caza. Un teletransporte con todas las de la ley (consumiendo una barra especial de pocos usos que se recarga con el tiempo) que nos ahorrará maniobras imposibles en momentos críticos. Aunque como es evidente no podemos depender en exclusiva del Rito de la Caza para sobrevivir.

De por sí el Forsaken es altamente versátil, pudiendo maniobrar rápidamente y sin esfuerzo, teniendo a mayores movimientos de evasión hacia los lados con giro y un "agarre" para los propios giros a mayor velocidad. Porque los enemigos son muy agresivos y nos pueden tumbar con pocos disparos. Hay que vigilar el escudo (que se recarga como en Halo) y sobre todo la propia resistencia del Forsaken, porque tan solo tenemos una única posibilidad para reparar la nave en caliente hasta que vuelva a estar disponible esa otra habilidad al cabo de un tiempo.

Al menos en Chorus no hay que preocuparse por la munición, tan solo de saber qué tipo de disparo nos conviene mejor contra un tipo de enemigo: láser, ametralladora o misiles. Cada vez que nos topamos con una nueva nave del rival se nos indican sus fortalezas y sus debilidades, como a qué tipo de munición es más vulnerable. A partir de ahí somos libres. Y ojo, que otra de las decisiones por parte de Fishlabs tiene que ver con la forma de disparar: no se puede fijar al enemigo. Aquí dependemos de nuestra habilidad. Pero lo cierto es que es permisivo incluso deshabilitando las típicas ayudas de los FPS a la hora de disparar. El proceso es más sencillo de lo que pueda parecer a priori y no tardaremos en fliparnos como en cualquier escena de las películas de Star Wars.

Chorus

Aún es pronto para valorar su variedad de objetivos, al estar disponibles en la demo muy pocas misiones. Ahora bien, no faltan las habituales de destrucción de objetivos (una de ellas bastante exigente al tener una cuenta atrás con poco margen para el error) o de escolta de aliados. Y si tenemos en cuenta que es un juego de naves tampoco parece que vaya a haber una gran variedad en este sentido. Al fin y al cabo no nos podemos bajar de la nave como en No Man's Sky.

¿Quiere decir esto que nunca podremos estar quietos al ir siempre en la nave? No, ni por asomo. Como hemos dicho, Forsaken es una nave muy versátil y también se puede quedar quieta sin esfuerzo. O pasar por zonas de acceso complicado con una facilidad pasmosa gracias a sus múltiples funciones de vuelo. Y esto último es algo que se agradece cuando estamos buscando componentes para mejorar la nave o simplemente dinero para gastar después en un hangar para comprar arsenal de mayor calidad en base a su rareza, tan típico de un RPG.

Respecto a otros representantes del género con Chorus me he llevado una grata sorpresa, haciendo que me olvidase por un instante de la decepción personal que supuso el reciente The Falconeer, que prometía bastante. Que me acordase de Crimson Skies al jugarlo es otro indicativo de lo que me ha gustado, donde comparte con este clásico de Fasa Studio incluso la calidad de su banda sonora.

No lo tenía, desde luego, entre la lista de deseos de los juegos que faltan por llegar en 2021, pero ahora tengo muchas ganas por explorar el resto de su universo. Y ojo a las plataformas para las que saldrá el 3 de diciembre de 2021, puesto que no lo hará únicamente en PC (Steam y Epic Games Store) ni PS5 o Xbox Series, sino también en PS4, Xbox One y sistemas en la nube (Amazon Luna y Stadia).

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