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Retroanálisis de Dynamite Headdy, otra perla que dejó Treasure para la Mega Drive de SEGA
Análisis

Retroanálisis de Dynamite Headdy, otra perla que dejó Treasure para la Mega Drive de SEGA

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Dynamite Headdy es uno de los mejores exclusivos de SEGA para su Mega Drive si omitimos su limitada adaptación en miniatura para la Game Gear. Fue el tercer trabajo de Treasure para la consola de 16-bits de SEGA, tras el genial Gunstar Heroes y aquella rareza sobre la figura de McDonald's.

Por eso, aprovechando que queda un mes exacto para el lanzamiento de la Mega Drive Mini en nuestro país, nos parece la excusa perfecta para hablar más a fondo de este clásico atemporal de 16-bits lanzado en pleno 1994.

Un plataformas original y difícil de clasificar

Dynamite Headdy

Treasure, estudio formado por ex-componentes de Konami, tuvo el debut soñado en la industria del videojuego con Gunstar Heroes, un run & gun que dejó en evidencia a muchas de las recreativas de la época gracias a un diseño rabiosamente original para sus jefes finales, de gran número, para colmo. Y todo bajo un producto que aprovechó el potencial de la Mega Drive de SEGA hasta niveles bastante impresionantes, como el boss de la mina.

Con Dynamite Headdy, lanzado tan solo un año más tarde, volvimos a ver buena parte de esa genialidad, pero dentro de un juego que aparentaba ser (a priori) un plataformas más. ¿Su principal punto de originalidad? Que el protagonista, llamado Headdy, atacaba con su propia cabeza y contaba con distintas cabezas a equipar que variaban ostensiblemente las habilidades.

Si bien en la parte trasera de su caja ponía que había 14 cabezas en total, la realidad era un poco más generosa si cabe al sumarle las de cierta fase que homenajeaba al género de los matamarcianos. Es, de hecho, un género que domina a la perfección Treasure (suyos son Ikaruga y Gradius V, aparte de, por supuesto, Radiant Silvergun, entre otros shoot 'em up memorables) y que, en cierto modo, ya fue tanteando con esos primeros juegos de SEGA.

No era, ya decimos, un plataformas al uso, porque para empezar simulaba una obra de teatro dentro del Oscuro Castillo de los Diablos y cada acto iba variando un poco el estilo de juego o su perspectiva. De ese inicio clásico pasábamos a un plataformas que ampliaba el radio de acción del propio suelo (como si de un beat 'em up se tratase), en otros teníamos un estilo similar a los Boss Rush... Treasure se sacó de la chistera un popurrí colorido.

Dynamite Headdy, un juego marca de la casa

Dynamite Headdy

Dynamite Headdy era, irónicamente, un plataformas de darle al coco. No es que hubiese puzles como tal, pero sí que contaba con mecanismos que había que activar para seguir avanzando o ver los múltiples secretos de sus fases. No era tan de acción como podría entreverse, salvo por los duelos contra los jefes, donde se nos exigía el máximo de atención para no morir.

A nivel jugable era exquisito, pudiendo atacar en ocho direcciones con la cabeza o usarla para engancharnos en ciertos puntos de anclaje. Su tutorial del comienzo (opcional, por cierto) servía para comprender sus entresijos, ya que había tramos donde era vital saber escoger bien con la cabeza (es casi imposible no hacer juegos de palabras con un juego de esta índole) si no queríamos que se complicase mucho la aventura. Porque era muy difícil.

En su año de lanzamiento fui incapaz de completarlo, de hecho, en parte por no contar con passwords para continuar la aventura (había, eso sí, un truco para seleccionar la fase, pero nunca llegué a utilizarlo), hasta que llegaron las reediciones en las últimas generaciones gracias a Playstation, Xbox, etc.

A modo de curiosidad, aparte de esas cabezas tan llamativas, como la que nos transformaba en un ser perezoso y no podíamos hacer nada salvo arrastrarnos por el suelo pidiendo clemencia, la que nos hacía diminutos o absorbía los objetos de la pantalla, decir que había una cabeza que nos teletransportaba a un minijuego de baloncesto que servía para obtener una cifra de un código secreto (que iba variando en cada partida) que, tras poner al completar la genial escena de créditos, nos llevaba hasta un duelo contra un jefazo con mucho dinero... ¿Quién? El presidente de SEGA. Sí, tal cuál.

¿Ha aguantado bien el paso del tiempo?

Sí, totalmente. Sigue siendo un plataformas originalmente delicioso y uno de los mejores ejemplos del buen hacer del estudio Treasure en su etapa de Mega Drive. Dynamite Headdy es uno de los mejores ejemplos que se pueden dar sobre este estudio nipón y no ha perdido nada de su atractivo.

Imprescindible

Dynamite Headdy

Dynamite Headdy

Plataformas Mega Drive (versión analizada), Game Gear, Master System, Steam...
Multijugador No
Desarrollador Treasure
Compañía SEGA
Lanzamiento 1994
Precio 0,99 euros (Steam)

Lo mejor

  • La gran variedad de cabezas para Headdy
  • Muchos estilos para un plataformas único
  • Lo exigentes que resultaban sus jefes
  • Ese acto a modo de matamarcianos

Lo peor

  • Que no contase con un sistema de passwords
  • No tiene secuela. ¿Por qué? ¿Por quééé?

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