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Hemos jugado a Final Fantasy VII Remake, el extraordinario juego que será uno de los mayores bombazos de 2020
Análisis

Hemos jugado a Final Fantasy VII Remake, el extraordinario juego que será uno de los mayores bombazos de 2020

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El 2019 está siendo un año digno de recordar durante años y el 2020 tiene toda la pinta de que no se va a quedar lejos en cuanto a calidad de lanzamientos. Solo el primer trimestre del año que viene llegarán unos auténticos bombazos y es innegable que uno de los más esperados es Final Fantasy VII Remake.

No son pocos juegos de Final Fantasy los que se han desarrollado a lo largo de más de 30 años. Cada uno tendrá su favorito, pero Final Fantasy VII es uno de los que más ha marcado a una gran cantidad de jugadores, de ahí que la expectación por la nueva versión de este clásico de Square Enix esté por las nubes, sobre todo por el asombroso lavado de cara que recibirá.

Después de llevar varios años en desarrollo, por fin nos ha llegado el momento de probar por fin cómo será exactamente el juego gracias a una demo que estaba disponible en la Madrid Games Week 2019 y lo que sí os podemos adelantar es que es sin ninguna duda lo mejor y lo más bestia que veréis en la feria de videojuegos.

El renovado y formidable sistema de combate

Final Fantasy VII Remake - Avance

La demo corresponde a una parte un poco avanzada de este primer capítulo. Concretamente nos situaba en el Reactor del Sector 1, en el núcleo del Reactor de Mako. Para los que no tengan mucha idea de qué va el argumento no será un mayor problema, porque básicamente esta versión de prueba se centraba en mostrar la jugabilidad del juego.

Está claro que el cambio de sistema de combate ha sido uno de los aspectos que más dudas ha generado a lo largo de este tiempo. Pasar de unas batallas por turnos a unas que transcurren en tiempo real, lo que viene a ser un RPG de acción, no es algo que de primeras vaya a sentar bien a todo el mundo, pero a nosotros nos ha parecido la bomba.

Al poco de empezar ya nos encontramos con el primer soldado enemigo con el que debíamos de vernos las caras, sin pantallas de carga, cambios de escena ni nada similar. Todo sucedía al instante desde el lugar que estábamos sin ningún corte y es a partir de ese momento cuando te das cuenta de lo alucinante que es empezar a repartir espadazos a los enemigos con Cloud o disparar a todo lo que se mueva con Barret.

Final Fantasy VII Remake

Las batallas están cargadas de acción y os podemos asegurar que le sienta de maravilla el poder desplazarnos por el escenario mientras nos dedicamos a esquivar golpes o somos nosotros los que los propinamos. No es que el ritmo sea muy rápido, para que así nadie se piense que es un hack and slash, y al mismo tenga ese toque estratégico que nos permita pensar bien qué debemos hacer.

Más que nada porque no solo nos limitaremos a golpear sin más. En cualquier instante podremos hacer que la acción se ralentice al abrir el menú de movimientos para decidir si queremos utilizar algún objeto o por el contrario sacar partido de las magias y habilidades. No obstante, para su correspondiente uso deberemos ir rellenando una especie de medidor que será el que nos permitirá utilizar este tipo de ataques especiales.

En la mayoría de casos tan solo requerirá una barra, que se completará en un instante, mientras que los ataques más demoledores sí que nos pedirán utilizar ambas. Naturalmente el medidor se rellenará automáticamente a base de golpear, de ahí que haya que pensar bien cuál es el mejor momento para realizar unas acciones u otras. De hecho, no todas las magias serán igual de efectivas contra todos los enemigos y tampoco causarán el mismo daño en todo tipo de situaciones.

Final Fantasy VII Remake

Esto se debe a que los enemigos dispondrán de puntos débiles con los que lograremos que queden vulnerables temporalmente y expuestos a un ataque que les haga picadillo con las magias y las habilidades. Por ejemplo, el Guardián Escorpión, el primer jefe final del juego, dispone de varias partes del cuerpo que hay que destruir para que así su vida disminuya más rápido de lo normal.

Así es, en algunos enemigos de gran tamaño, como este robot con un tamaño descomunal, podremos seleccionar dónde queremos causar daño. A su vez, no será lo mismo situarnos delante de sus narices para comenzar a atizarle sin parar que colocarnos a su espalda y así machacarle mientras no nos tiene a tiro.

Unas batallas con una gran dosis de epicidad constante

Los dos o tres primeros combates antes de llegar al Guardián Escorpión nos parecieron fascinantes, pero es que el de este jefe final está simplemente a otro nivel. Es todo un espectáculo visual que hace que te sumerjas de lleno en todo lo que ocurre en pantalla y te olvides por completo de todo lo demás. Es tan impresionante que nada más iniciarse el enfrentamiento ya estás deseando que no acabe.

Final Fantasy VII Remake

En cualquier momento el juego te da la opción de alternar entre los distintos personajes que tengas en el equipo en ese momento. En este caso solo contábamos con Cloud y Barret y con tan solo pulsar un botón la cámara y el control cambiaba al instante entre uno y otro. El hecho de escoger a uno o a otro nos ha parecido una idea fabulosa gracias a la libertad que ofrecen ahora los combates.

Si necesitábamos atacar cuerpo a cuerpo lo más recomendable era tomar el control de Cloud, mientras que Barret era el ideal para atacar a distancia. No sabemos cómo será en el resto del juego, pero al menos esta batalla en concreto te invitaba a ir intercambiando a los dos personajes de vez en cuando, sobre todo cuando este escorpión mecánico pegaba un salto que hacía que se colocara en las paredes, por lo que ahí solo podíamos dañarle con Barret con ataques normales.

Final Fantasy VII Remake

Además, a medida que avanzaba el combate se iban produciendo distintas fases para que no todo fuese lo mismo constantemente. Así en uno de los momentos parte de la estructura del escenario comenzó a derrumbarse formando unas barreras en el suelo que nos sirvieron de escudo para protegernos de los rayos láser que expulsaba el jefe final por su cola, aunque otra opción era colocarnos fuera de su alcance y de nuevo acribillarle a tiros con Barret.

Todo esto está acompañado por diálogos de los personajes y alguna que otra secuencia cinemática que irá surgiendo en momentos puntuales. Al final la emoción que te hace sentir esta batalla es sublime y eso que solo se trata de la primera, así que no queremos ni imaginarnos cómo de impactantes serán las que vengan después, especialmente la de Sephiroth. 

Un excelente remake de arriba a abajo

A lo largo de esta generación se han desarrollado multitud de remakes de juegos antiguos, unos mejores que otros. Uno de los que más nos ha encantado en este sentido ha sido el de Resident Evil 2 y Final Fantasy VII Remake apunta seriamente a superarle sin problemas

Final Fantasy VII Remake - Avance

El trabajo que está realizando Square Enix es digno de enmarcar. El escenario, a pesar de que ahora es en 3D, es un calco del original. La adaptación que se ha realizado es una maravilla, respetando todos y cada uno de los elementos que permitirán a los más aficionados el identificar dónde se encuentran exactamente. Esto ocurre tanto con el diseño como con la paleta de colores o la iluminación. 

El aspecto de los personajes es algo también que nos ha dejado atónitos, en el buen sentido, por lo expresivos que son. Ahora es más fácil empatizar con todos ellos, saber lo que realmente están pensando, lo que sienten o lo que quieren decir. Dicho sea de paso, los diálogos son magníficos. Seguirán siendo los de siempre, a los que se han añadido nuevas líneas y otros momentos totalmente nuevos. Todo ello doblado por completo al inglés con subtítulos en castellano.

Y si hay algo que no podemos evitar seguir recalcando es el combate contra el Guardián Escorpión, por la cantidad de efectos que desfilarán por la pantalla, las explosiones, las magias, los ataques especiales. Entre unas cosas y otras forman un cóctel contundente que te acaba dejando boquiabierto. El motor gráfico del juego es una pasada y lo mejor es que todo luce igual de bien independientemente de si se trata de una cinemática o durante la propia acción.

Final Fantasy VII Remake

Por supuesto un gran mérito de que la partida se nos haya pasado volando y nos haya parecido de lo más épica, se lo lleva la banda sonora. Los temas siguen siendo los mismos con unas reinterpretaciones que nos dan ganas de aplaudir sin parar. El único "pero" que ponemos es que el sonido no iba muy fino en ciertos momentos y no nos permitió disfrutar plenamente de estas melodías, aunque sí lo suficiente para hacernos una idea de cómo de brillantes son.

Personalmente, he de decir que hacía tiempo que un juego no me transmitía tantísimo en tan poco tiempo. Los 15 minutos que duró la demo han sido más que suficientes para que la espera hasta el 3 de marzo de 2020 se me haga más larga todavía y me haga lamentar más aún el saber que la aventura no se acabará aquí, sino que deberé esperar unos cuantos años más mientras se siguen lanzando el resto de capítulos de Final Fantasy VII Remake. ¿Cuántos serán? Quién sabe, pero el primero de ellos ya se ha convertido en una compra segura.

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