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Probamos Mad Max, el nuevo Sombras de Mordor de WB Games
Análisis

Probamos Mad Max, el nuevo Sombras de Mordor de WB Games

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Cuando uno se hace ilusiones suelen venir luego las decepciones. O no. Todo parecía bonito en 'Mad Max'. Desde que Warner Bros. Interactive Entertainment mostró su primer gameplay de peso, con ese mundo abierto, los combates y las carreras por el páramo, empezamos a salivar con lo que nos esperaba y la reciente película no ha hecho otra cosa que acrecentar esta sensación, pese a que no tengan relación alguna más allá de versar sobre Mad Max. Y si a esto le sumamos que hasta la fecha ha habido una escasez preocupante de videojuegos sobre la trilogía protagonizada por Mel Gibson, tenemos la puntilla para desear tanto esta obra de Avalanche (sí, el de los 'Just Cause').

Mis expectativas eran, por lo tanto, altas, pero la vida a veces te brinda sorpresas agradables y con 'Mad Max' se ha cumplido esto último. Si tuviese que apostar mis kudos a la mejor sorpresa del año lo haría, sin dudarlo, por este sandbox tal y como logró el año pasado curiosamente otro título editado por WB Games: 'La Tierra-Media: Sombras de Mordor'. La competencia va a ser muy dura (tres días antes saldrá lo último de Big Boss), pero si pensamos en franquicias consagradas en el cine con una adaptación a destacar dentro del videojuego, creo que pocos representantes mejores vamos a tener que con este 'Mad Max' de Avalanche Studios. He aquí mis impresiones.

Si tuviese que apostar mis kudos a la mejor sorpresa del año lo haría, sin dudarlo, por este sandbox tal y como logró el año pasado curiosamente otro título editado por WB Games: 'La Tierra-Media: Sombras de Mordor'.

Para el evento, antes de echarle el guante al juego, contamos con la presencia de Magnus Nedfors, director de diseño de 'Mad Max' (detalle curioso: hizo un breve parón en Avalanche Studios para trabajar en el mismo cargo en 'Dead Rising 3'), para hablarnos de los entresijos de esta nueva aventura y todo lo que nos espera. Hubo, por ejemplo, un detalle a resaltar para los que se cansan fácilmente con los coleccionables. Como en el páramo los bienes escasean, tenemos que recoger chatarra de donde sea (lo que vendría a ser la moneda de cambio de este universo) al igual que gasolina para nuestro Magnum Opus. Pues bien, a medida que cumplamos misiones y tengamos a los aliados de nuestra parte, podremos hacer que se encarguen ellos de los materiales.

De esta forma tendremos un flujo constante de lo indispensable y podremos dedicarnos a misiones más importantes. Aunque, ¿y lo que mola explorar? Porque si bien no será un mundo tan grande como la isla de Panau recorrida de cabo a rabo por Rico Rodríguez, sí que tendremos mucho por hacer y no será todo tan desértico como cabría esperar, según ha resaltado también Magnus Nedfors. De hecho estará dividido en varias regiones con características únicas en cada una.

Mad Max, una acertada mezcla de estilos

Mad Max

Nosotros tan solo pudimos degustar una pequeña porción del mapa, pero suficiente para saber que el sello Avalanche Studios sigue presente. Un sello que nos garantiza diversión que apuesta por la locura más desatada en donde todo vale. El que haya disfrutado con 'Just Cause' podrá comprar a ciegas 'Mad Max', que no le defraudará, pese a que este último haya incorporado otros aspectos ajenos al bueno de Rico Rodríguez. Por ejemplo, esa moda de los combates a lo Batman, pero con un toque más explícito. Como muestra, el hecho de poder hacer un combo a puñetazos y rematar con un escopetazo sin margen de error (pegado al rival) y salpicarlo de sangre.

Sí que choca al principio la disposición de algunos botones, como el utilizar un arma (tanto a pie como en vehículo) con el círculo (en el caso de PS4, la versión que probamos), pero como siempre, es cuestión de acostumbrarse, ya que por lo demás va perfecto. Cualquiera que esté curtido con los combates de Rocksteady Studios en Batman encadenará golpes sin despeinarse (sí, también hay contraataques) y será capaz de realizar remates impactantes, como el citado de la escopeta u otros tantos aprovechando el entorno. Y aquí mi debilidad personal son los que juegan con el fuego.

Al ser un mundo tan grande y contar con tantas cosas por hacer, podemos consultar fácilmente y en cualquier momento qué nos queda por hacer en cada zona pulsando el stick izquierdo. Desde materias primas a recoger a coleccionables o cualquier otra cosa. Sí, no deja mucho a la imaginación, sobre todo porque lo esencial se resaltará también a medida que nos acerquemos. Pero después de todo Avalanche ha ido a lo práctico, incluso a la hora de obtener materiales de peso: salta una animación en la que Max lanza una bengala y el objeto desaparece (porque ya se ha llevado a la base). Imaginad hacer esto una y otra vez, pero con el gancho del coche. Cansaría.

El Magnum Opus, nuestra principal salvaguardia

Mad Max

Teniendo en cuenta la magnitud y soledad del páramo, contar con un vehículo se hace indispensable. Y ahí es donde entra el compañero de Max, Chumbucket. Él será nuestro mecánico y el encargado de poner a punto nuestro Magnum Opus a medida que lo vayamos mejorando recogiendo chatarra y cumpliendo ciertos requisitos de la historia. Es curioso, porque cuando viajemos en coche él irá en la parte trasera y nos dirá cosas sobre el entorno (por si se nos pasa algún detalle) y a su vez podrá reparar el vehículo cuando lo paremos o nos bajemos de él (nunca en combate y/o en marcha). Sin olvidar que también se encargará de las armas o del gancho (apuntando nosotros, eso sí). En definitiva, un aliado imprescindible en el siempre peligroso páramo.

Me han gustado mucho, a su vez, las dos opciones del Magnum Opus:

  • Por un lado está la de vehículo de supervivencia como tal, con un manejo consistente para un paraje con tantos sobresaltos y la ya citada posibilidad de utilizar un variado arsenal. ¿Que nos sorprende un convoy con varios rivales sobre ruedas y por los dos lados? Utilizamos el lanzallamas (ojo con la gasolina, que también la necesitamos para conducir) y santas pascuas. O una que me ha encantado: lanzamos el gancho a una rueda y el rival se para en seco. Y ojo también con esto, que no todos los vehículos tendrán la misma táctica para abatirlos. Algunos cuentan con refuerzos especiales y hay que buscar alternativas, como la retaguardia.
  • Por otro lado está el situar a Max en donde estaba Chumbucket, pero ya con el Magnum Opus quieto. Ahí accederemos al rifle de francotirador, sumamente necesario para entrar en ciertas fortalezas. La usé en una, sin ir más lejos, en la que no paraban de acribillarme con balas y morteros. Me los cargué finalmente en la distancia, uno por uno, detonando a su vez la fuente que activaba un lanzallamas. Después volví al asiento del conductor e hice la puerta de la entrada en pedazos. Un asalto perfecto y otra victoria más para Max en modo Rambo.

'Mad Max' cumple con creces tanto a pie como en coche, lo cuál es buena señal para ver que Avalanche Studios se está tomando en serio esta licencia. A su vez, la ambientación es perfecta y nos sentiremos como en casa (cinéfilamente hablando) y ese deseo por erradicar el dominio de Scrotus por todo el páramo nos tendrá enganchados, a buen seguro, un gran número de horas. Magnus Nedfors no se quiso mojar con una cifra exacta, pero nada parece indicar que con el nuevo juego de 'Mad Max' no vayamos a amortizar al máximo nuestra compra. Lo esperamos con ganas.

Plataformas: PC, PS4 (versión analizada) y Xbox One
Multijugador: no
Desarrollador: Avalanche Studios
Compañía: Warner Bros. Interactive Entertainment
Lanzamiento: 4 de septiembre de 2015
Precio: 49,99 euros (PC) y 64,99 euros (consolas)

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