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Star Wars: Masters of Teräs Käsi, el primer juego de lucha de Star Wars y uno de los peores juegos de la legendaria LucasArts
Análisis

Star Wars: Masters of Teräs Käsi, el primer juego de lucha de Star Wars y uno de los peores juegos de la legendaria LucasArts

Da igual que seas muy fan de la Guerra de las Galaxias, e incluso que sientas una devoción ciega por los juegos de lucha: Star Wars: Masters of Tëras Käsi es un despropósito. En lo técnico, desde luego, pero especialmente en lo jugable. Prácticamente no hay por donde cogerlo. Y eso que, sobre el papel, lanzar un juego de lucha en 3D con los personajes de la trilogía clásica suponía una apuesta segura en la década de los 90.

1997 fue un año esencial para la nueva era de Star Wars que estaba a punto de comenzar. Lucasfilm comenzó a dar forma al Episodio I: la Amenaza Fantasma con un despliegue abrumador en todas y cada una de sus divisiones. Sin embargo, pese a que personajes como Darth Vader o la princesa Leia formaban parte de la cultura popular, había una brecha de dos décadas desde el estreno de la primera película. ¿Hasta qué punto la llamada Generación X estaría entusiasmada con la Space Ópera de George Lucas?

Desde el Rancho Skywalker hicieron las tareas: primero lanzaron un evento transmedia (Sombras del Imperio) a través de cómics, novelas y, por supuesto, videojuegos, con un despliegue propio de las producciones cinematográficas. Aquello fue un acierto. Sin embargo, el golpe de gracia llegaría con el reestreno de las tres películas clásicas de la Guerra de las Galaxias en la gran pantalla. Un plan sin fisuras que llegó acompañado de toneladas de nuevo merchandising, y nuevas aventuras para Luke, Han y Leia en PC y consolas.

En esencia, ese fue el contexto del que surgió de Star Wars: Masters of Tëras Käsi.

Por su parte, LucasArts, la división de videojuegos de Lucasfilm, había llevado a los personajes y el universo de Star Wars a prácticamente todos los géneros menos uno. De hecho, ya iba tocando atreverse con el género de la lucha: tras el BOOM de Street Fighter II llegaron oleadas de sucedáneos, y estar arropado por una licencia millonaria marcaba la diferencia. Los X-Men, la Liga de la Justicia, las Tortugas Ninja y hasta los Power Rangers contaron con su propio juego de lucha.

Y, claro, ¿Qué fan de Star Wars no ha soñado con repartir estopa con una espada láser o la ballesta de Chewbacca?

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LucasArts dominaba géneros clave y no temía experimentar con el resto. A veces, con enorme acierto, como las alucinantes carreras de Star Wars Episode I Racer, y otras no tanto. Especialmente, con Star Wars: Masters of Tëras Käsi.

Y pese a todo, aquel estilo de artes marciales de una galaxia muy, muy lejana acabó trascendiendo al propio juego, encontrando un hueco propio dentro del universo expandido (ahora relegado a Leyendas) e incluso llegando al actual canon de la era Disney. ¿Cómo es posible?

Masters of Tëras Käsi: uno de los peores juegos de LucasArts

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Para la filial de videojuegos de LucasArts, Star Wars: Masters of Tëras Käsi suponía una doble responsabilidad, ya que no solo se trataba de su primer juego para PlayStation sino, como comentamos, su primer título de lucha. Desafortunadamente, y ya desde la perspectiva del tiempo, es justo decir que desde LucasArts ofrecieron una de cal y otra de arena a los usuarios de la 32 bits de Sony. Y empezaron con mal pie.

La trama en torno a Masters of Tëras Käsi no estaba mal, partiendo de que en el fondo era lo de menos: tras la destrucción de la Estrella de la Muerte (es decir, en la era del Imperio Contraataca) el Emperador Palpatine contrató los servicios de la joven Arden Lyn, una  joven experta en el poderoso arte marcial conocido como Tëras Käsi, para eliminar a los miembros clave de la Alianza Rebelde.

Por su parte, Luke Skywalker y el resto de opositores al imperio no se dejarán vencer tan fácilmente.

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El esquema jugable de Masters of Tëras Käsi no es que fuera especialmente original. Al menos, no lo suficiente como para quedar expuesto a experimentos fallidos.

Modelos tridimensionales de los héroes y villanos más reconocibles de la trilogía clásica de la Guerra de las Galaxias medían sus habilidades en escenarios 3D ambientados en hasta ocho icónicas localizaciones de la galaxia (Tatooine, la Luna de Endor, los bosques de Dagobah o la sala del trono del Emperador). En esencia, el último en pie gana cada ronda y eso implica no caerse por lo límites de cada pantalla.

El apartado visual del juego estaba bastante por debajo de lo que uno podía esperar dentro de los juegos de lucha en 3D. Modelos toscos en movimiento y escuetos en detalle se desenvuelven con muy poca soltura sobre escenarios poco inspirados. Y, si bien, cada uno de los luchadores es fácilmente reconocible, ni siquiera la interfaz de juego se salvaba de lo genérico para la época.

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Pero el verdadero fallo del juego lo encontramos en lo referente a lo jugable: el tiempo de respuesta era desastroso, el esquema de combos ingobernable y, para colmo, los luchadores ni siquiera estaban equilibrados. Esto último se incluso podría llegar a justificar si tenemos en cuenta que Chewbacca y la Princesa Leia juegan en ligas distintas a la hora de medirse en los combates cuerpo a cuerpo, pero es que directamente el diseño de combate era atroz.

Uno de los motivos del fracaso del sistema de combate es que para la creación del juego se usó un sistema de captura de movimiento con la asistencia de Industrial Light & Magic. Sin embargo, a la hora de ensamblar todos lo personajes y movimiento en una misma experiencia se encontraron que la diferencia de tamaño entre los luchadores rompía por completo la experiencia de juego.

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Es más, el sistema de movimiento y el uso de algunos movimientos especiales era tan desequilibrado que un porcentaje demasiado alto de combates se acababan resolviendo por salidas del ring. Lo cual, tarde o temprano, resultaba especialmente frustrante para el jugador y -en el proceso- destruía cualquier opción de ofrecer una experiencia competitiva.

Con unas sensaciones de juego decepcionantes por delante, el juego se atrevía a su modo a expandir el universo Star Wars de los videojuegos introduciendo personajes del Universo Expandido como Mara Jade o Jodo Kast. Pero también aportando novedades al lore de La Guerra de las Galaxias. Empezando por la propia Arden Lyn.

La maestra de Tëras Käsi

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El título del juego señala directamente la mayor contribución de Masters of Tëras Käsi al universo de Star Wars: el personaje de Arden Lyn. La maestra de Tëras Käsi, protagonista y antagonista del juego, según se mire, nació para ofrecer al jugador una luchadora femenina con un estilo de combate distintivo y capaz de medirse con algunos de los personajes más icónicos de la Guerra de las Galaxias en fuerza y popularidad.

El rasgo más distinguible de Arden Lyn es su brazo prostético, el cual además es una herramienta multiusos a la que sacaba partido en combate. Sin embargo, lo más interesante (y como veremos un poco más abajo) era su talento para anular y dar caza a aquellos que son sensibles a la fuerza.

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Como era habitual, cuando Lucasfilm introducía nuevos elementos en Star Wars, se preocupaba especialmente de que estos no rompiesen el universo que se estaba creando desde diferentes medios (cómics, novelas, videojuegos, etc.) y, de paso, los integraba en otros medios. Creando interesantes conexiones entre diferentes obras y, en el proceso, montones de referencias para los fans más apasionados.

Curiosamente, Masters of Tëras Käsi tampoco afianzaba demasiado en el personaje más allá de lo mostrado en los títulos iniciales y el manual de juego. Lo más parecido a un contexto lo encontramos en la guía oficial del juego (publicada por Prima Games), e incluso desde ahí el legado creado para Arden Lyn ya tendía lazos con otros videojuegos como Star Wars: TIE Fighter.

Lo cual nos lleva la pregunta lógica: ¿Qué es el Tëras Käsi? Si bien en el universo de Star Wars no tiene una traducción o significado, en finlandes ambas palabras se podrían traducir como puño de metal. En la práctica, es un arte marcial sin armas concebido para luchar en igualdad de condiciones contra los Jedi. Lo cual incluía golpes, contraataques y resistencia a sus trucos mentales.

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Aquí merece hacer un inciso: si bien en La Amenaza Fantasma pudimos ver cómo los Jedi tenían un estilo de combate grácil y generoso en florituras con las espadas láser, los combates de la trilogía clásica eran mucho menos acrobáticos. Recordando, según referencias del propio Mark Hammil, a los duelos de espadas propios de tiempos medievales. Y, por extensión, así se quisieron plasmar en Masters of Tëras Käsi.

Lo cual no quita que hubiese movimientos especiales que rompieran el equilibrio del juego al ejecutarse, como aquella técnica  en la que Luke lanzaba su sable de Luz a una generosa distancia y, desde ahí, repartía tajos y mandobles.

Sin embargo, los orígenes del Tëras Käsi son anteriores al juego de PlayStation: este arte marcial ya aparecía referido en el Shadows of the Empire Source Book. Lo cual no quita el mérito de darle forma y presentarlo a través de un juego de lucha, pese a que finalmente la iniciativa acabó siendo decepcionante para los jugadores.

Todo lo que Masters of Tëras Käsi hizo mal

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Con lo anterior por delante, llega el momento de poner sobre la mesa por qué motivos el primer y único juego de lucha de LucasArts para PlayStation fue una decepción.

  • Un apartado técnico y visual nefasto. Comparar el juego de LucasArts con Tekken 3 o Soul Blade, con el cual compartió estanterías, era hacerle un flaco favor.
  • Una jugabilidad pésima. Los movimientos se ejecutaban mal y tarde. Y, para colmo de males, conseguir ejecutar los ataques especiales era casi una cuestión de suerte más que de destreza.
  • Un sistema de combate desastroso: si bien había luchadores descaradamente mejores que otros, lo cierto es que también habían movimientos que rompían la experiencia. Incluyendo el sistema de blásters de Han Solo o el uso de las armas de largo alcance contra aquellos que iban a puñetazos.
  • Luchadores que básicamente parecían de relleno. Para cualquier fan de Star Wars, casi la mitad de los personajes estaban exentos del carisma de un juego de lucha. Nos referimos a un morador de las arenas, a un gamorreano, un soldado de Asalto… A lo que hay que sumar dos versiones de Leia si contamos con su traje de prisionera en el palacio de Java.
  • La fuerza prácticamente no existe en el juego. Hay ataques muy concretos de Luke o Darth Vader que sacan partido a la energía que rodea todas las cosas vivas de la galaxia, pero hacer un juego de lucha de Star Wars sin integrar este elemento es de tarjeta amarilla.
  • Unos escenarios poco inspirados. Incluso para la época de los 32 bits, los fondos no estaban ni por asomo a la altura de las posibilidades que ofrecía la consola de Sony, con el agravante de tratarse de las localizaciones más reconocibles de la trilogía clásica de Star Wars.
  • Un aprovechamiento nulo de la protagonista. Tenemos claro que usar en combate a Luke, Han o Leia resulta más atractivo que Arden Lyn. Sin embargo, uno de los peores errores del juego fue no darle su merecido protagonismo más allá de las cinemáticas. De haberse aprovechado bien, Lyn se hubiese consagrado en el Universo Expandido como otros héroes Dash Rendar (Shadows of the Empire) o Kyle Katarn (saga Jedi Knight).
  • Una rejugabilidad que lo convertía en carne estantería o curiosidad de VideoClub. Más allá del tradicional modo Arcade, cuyo máximo reclamo eran las cinemáticas finales, Masters of Tëras Käsi ofrece un modo por equipos, un Survival y el clásico modo Torneo. Pero al tener una jugabilidad complicada de defender y ofrecer un desequilibrio total entre personajes, ninguno de estas alternativas resulta realmente atractiva.

La inclusión de Arden Lyn y el Tëras Käsi fue una oportunidad perdida para LucasArts. Al menos, merecía ser mejor plasmada en el juego. Sobre todo, al contar con el rebufo del BOOM por los juegos de lucha. No obstante, su entrada en el universo Star Wars permitiría explorar mucho más al personaje y profundizar un poco más con aquel  arte marcial capaz de dejar en su sitio a los Jedis.

De hecho, con el tiempo, acabaría entrando en el nuevo canon de Star Wars tras la adquisición de Disney.

Los combates con espadas láser y blásters más allá de Masters of Tëras Käsi

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Aproximadamente diez años después del lanzamiento de Masters of Tëras Käsi, LucasArts lanzó para Wii el título Star Wars: The Clone Wars -Lightsaber Combat.

Un juego de lucha mucho más pulido aunque tampoco especialmente reseñable con una ventaja adicional, no solo habían sido presentados montones de Jedis durante la trilogía de precuelas, sino que se ofreció a los fans de Star Wars la posibilidad de tomar parte en combates intensos y espectaculares. Dos aspectos que brillaron por su ausencia en el juego de PlayStation.

Sería injusto decir que no hubo intentos por ofrecer una experiencia de uno-contra-uno por parte de la filial de LucasFilm. Juegos como Star Wars: El Poder de la Fuerza o la adaptación para PlayStation 2 del Episodio III: La Venganza de los Sith ofrecieron modos extras que, sin ser ambiciosos, resultaban mucho más elaborados -y acertados- que su primera incursión en el género.

De hecho, con motivo del lanzamiento de El poder de la Fuerza, LucasArts realizó una colaboración de ensueño: Yoda, Darth Vader y el aprendiz de éste fueron personajes seleccionables de Soul Calibur. Y lo mejor de todo es que el sistema de lucha de los espadachines de Bandai Namco les quedaba como un guante a estas leyendas de una galaxia muy, muy lejana.

Merece la pena señalar que en 2005 LucasArts desarrolló el prototipo de un segundo juego de lucha basado en Star Wars que no llegó a buen puerto. En este caso, ofreciendo un esquema de lucha en 2D con modelos tridimensionales de personajes como Anakin Skywalker, Obi-Wan Kenobi y el temible Darth Maul, un villano clásico al que -por cierto- no se le daba mal el arte del Tëras Käsi.

Según el canon actual de Star Wars, el Sith que pasó a liderar el Alba Escarlata desde las sombras no solo era un maestro de esta disciplina de combate, sino que instruyó personalmente a Dryden Vos, a quién vimos en Han Solo: Una Historia de Star Wars, así como al personaje de Qi'ra. Es más, es posible encontrar referencias al Tëras Käsi en el Diccionario Visual de Los Últimos Jedi.

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Lo cual nos lleva a una serie de preguntas interesantes: ¿Qué posibilidades hay de ver un juego de lucha de Star Wars? ¿Volveremos a ver a maestros del Tëras Käsi en un juego? ¿Qué ha sido de Arden Lyn?

Tras poner el broche a la saga Skywalker, Lucasfilm y Disney se encuentran desarrollando nuevas historias ambientadas en el universo Star Wars. Y lo cierto es que entre los cómics, las películas y las novelas hay muchos cabos sueltos que abren la posibilidad de ver a maestros del Tëras Käsi en acción. Es más, en una escena descartada de Rogue One: Una Historia de Star Wars,  se establecía que Saw Gerrera enseñaba Teräs Käsi a Jyn Erso.

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En lo respectivo a los videojuegos, Electronic Arts tiene la última palabra. Dicho lo cual, si a través de sus estudios clave se atrevió a relanzar la experiencia de X-Wing vs. Tie Fighter a través de Rogue Squadrons, ofrecer una acertada experiencia de acción single player con Star Wars Jedi: Fallen Order y hasta resucitar Star Wars: Battlefront, nada es descartable. Lo cierto es que una alternativa a UFC 4 con Jedis, Sith y maestros del Teräs Käsi no les vendría nada mal.

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