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Análisis de WRC 9: la propuesta de rally más completa del año no se cierra a la diversión casual
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Análisis de WRC 9: la propuesta de rally más completa del año no se cierra a la diversión casual

Ya ha anochecido por completo en Shitara y muy pronto comenzará a llover. Lo sé porque yo mismo configuré mi propio campeonato, lo cual es nuevo en WRC 9. Rozo los 120 Km./hora en mi Toyota Yaris WRC, el coche de portada del juego, y al fijarme por enésima vez en sus indicadores veo que todos están al rojo vivo. Todavía me quedan dos tramos por delante y no se si lograré llegar a la meta. Será una aventura averiguarlo.

Si aflojo el acelerador posiblemente me quede fuera del podio. Casi seguro. Pero también me pongo en lo peor: fue en este mismo circuito, en el Shitara Reverse del recién estrenado Rally de Japón, donde quedé descalificado el primer día. Desbloqueando, por cierto, el logro por haber dejado mi coche siniestro total. Ahora no solo es de noche, sino que de no ser por mi copiloto iría completamente a ciegas.

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En su momento pensé que con el tiempo acabaría dominando los tres nuevos rallies de esta entrega. Y aquí estoy, con los faros y una de las puertas rotos de nuevo, el motor haciendo ruidos raros y el sistema de amortiguación más allá de su límite. En parte, debido a esa condenada horquilla que hay justo al entrar en el segundo tramo. Poco antes de llegar al alucinante lago que se ve tan espectacular al mediodía y todavía mejor por la tarde. Pero esta vez es de noche, y ahora la lluvia ya cae a mares.

Aparece la marca del tiempo en pantalla al entrar en el último tramo. Voy más de siete segundos por detrás del primero y tomo una determinación: si he llegado hasta aquí voy a ir a por todas.

Lo bueno del Rally de Japón es que -a diferencia de las competiciones de tierra o gravilla- la mayoría de los trayectos transcurren sobre asfalto. Lo malo es que sus carreteras son todavía más estrechas que los acantilados de El Chocolate en México o los entornos urbanos. Así que me voy a jugar el todo por el todo: cambio a vista externa para ganar un poco de visibilidad.

Que WRC 9 recuerde sutilmente en cada tiempo de carga, justo bajo el mapa, que Fanatec está implicado en el proyecto no es casualidad: si bien con el mando de toda la vida puedes defenderte con relativa soltura en el juego, la experiencia de KT Racing (esta vez publicada directamente por Nacon) despliega lo mejor de sí con un volante de carreras que saque partido del Force Feedback. Y lógicamente, la cosa gana puntos enteros si nos enfrentamos a cada circuito desde la cabina. Pero en esta ocasión hay demasiado en juego.

WRC 9 despliega lo mejor de sí con un volante que saque partido del Force Feedback, pero podrás manejarte bien con el mando de toda la vida

Con la nueva vista mi prioridad pasa a ser otra: evitar los desniveles y aumentar la velocidad. A sabiendas de que al menor despiste acabaremos (mi copiloto y yo) haciendo trompos y volteretas. teniendo muy presente que si nos salimos acabaremos sumando cinco segundos vitales. Vamos, literalmente, a todo o nada.

En mitad de ese intenso espectáculo a gran velocidad, del que solo puedo contemplar aquello que está al alcance de mis faros, mi copiloto me dice las palabras exactas que quiero escuchar: tres curvas más y habré llegado a la meta. La marca final: 14 minutos y medio que, en lo personal, se han pasado en un suspiro. Fuera del juego, me pongo de pie y ahora el que suspira soy yo. WRC 9 es de esos juegos capaces de absorberte durante una tarde entera.

El resultado final: tercero, y de milagro. Ahora quiero volver a jugar de nuevo en Japón, pero esta vez será de día. Así podré conducir a más de 140 kilómetros por hora. Quiero dominar esa maldita horquilla que hay antes de llegar al lago.

Este año el Campeonato Mundial de Rally se juega en casa

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Hay algo que me parece fascinante -y esencial- en los juegos de conducción todoterreno: el delicado equilibrio entre tener interiorizado un circuito y, a la vez, lograr que el piloto se tenga que adaptar constantemente a lo desconocido a velocidades absurdas. El arte de derrapar con maestría en lugar de confiarse a los reflejos musculares adquiridos a base de ensayo y error.

A fin de cuentas, y salvo excepciones, en este tipo de disciplinas de motor tienes que poner todos tus reflejos, tu destreza y hasta tu resistencia para poder enfrentarte al terreno y las circunstancias que se abren ante ti en lugar de meramente competir contra otros jugadores. Al menos, de manera directa. Y es lo que mejor hace WRC 9.

Tras cuatro años consecutivos llevando la marca WRC, Kylotonn (más conocido como KT Racing) se pone a la altura de Evolution Studios y Milestone en cuanto al número de entregas de la saga. Un reclamo importante ya que se trata de la licencia oficial del campeonato de la FIA. Un paso al frente de cara al legado de la saga, pero sin alejarse demasiado de lo que se espera de las siglas.

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Incluso tras esa suerte de año sabático en la que retomó la licencia de V-Rally, KT Racing se mantiene fiel a la saga iniciada hace prácticamente dos décadas renovando su propio concepto del simcade: aspectos esenciales de simulador pero sin cerrar la puerta a la diversión casual. Lo cual no le sienta nada mal a los juegos de la World Rally Championship.

Y es que el salto que hay desde WRC 5 hasta la más reciente entrega es realmente notable. Pero, y ¿qué pasa si partimos desde la edición del año pasado?

La nueva edición de WRC ofrece aspectos esenciales de simulador pero no cierra la puerta a la diversión casual

Lo fundamental, en este caso, es que todo lo que funcionó de maravilla en WRC 8 sigue estando en su sitio. Lo no tan bueno es que muchos de sus grandes contras todavía están ahí, muy a la vista. Nos referimos, entre otros aspectos, a un motor propio (el KT Engine) que no iguala lo visto en los juegos de Codemasters. Pero también esos volantazos y piruetas desproporcionadas que son difíciles de defender en pleno 2020.

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No es que el juego luzca mal. WRC 9 posee unos circuitos colosales en tamaño y detalles que, a su vez, están muy bien contrastados. Que piden ser redescubiertos constantemente en circunstancias propicias y adversas.

Es más, la edición de este año suma nada menos que tres nuevos rallies (Kenia, Japón y Nueva Zelanda) que son experiencias muy diferentes entre sí y que sacan partido al notable sistema de iluminación y la climatología dinámica. Sin embargo, a la hora de decantarse por la propuesta deKT racing, el apartado visual no es el máximo reclamo del juego.

Si bien los coches de WRC 9 son altamente destruibles y no se han ahorrado en detalles a la hora de dar vida a sus circuitos, nos topamos con que los acabados de ambos están un paso o dos por detrás de lo visto en otras sagas de conducción. Todo sea dicho, con mapeados bastante más modestos en tamaño.

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Por otro lado, las físicas son estupendas hasta que llega el inevitable impacto. KT Racing ha mejorado el sistema de amortiguación y al tacto se nota que las pistas han ganado matices y detalles. En especial, los circuitos de gravilla de Nueva Zeldanda y esos amplios circuitos de Kenia en los que embarrarse es, francamente, un gustazo.

Sin embargo, en el momento en el que fallamos en un derrape, damos mal una horquilla o simplemente nos desviamos de una carretera con una elevación complicada vemos cómo nuestro coche de más de una tonelada da unas piruetas aéreas como si estuviese hecho de goma.

Desde el asiento del piloto no se nota tanto el efecto, lógicamente. El caos se manifiesta más allá del parabrisas. Pero si apostamos por las vistas exteriores acabaremos combinando la frustración de perder unos valiosos segundos con un inevitable “¡Venga ya!” al presenciar la ilógica acrobacia.

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Siendo del todo justos, estos alocados efectos de impacto han estado de algún modo presentes en la saga WRC desde los tiempos de Evolution Studios en la PlayStation 2. Quizás sea una especie de seña de identidad, como su manera de extender y dar forma el mapeado mucho más allá de lo que se ve desde detrás del volante. Pero, claro, quizás también sea la hora de ofrecer un efecto no tan exagerado.

Modos y rallies para todos los gustos y el valor extra de la World Rally Championship

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Al margen de lo mejor y lo no tan bueno de las sensaciones de juego, WRC 9 vuelve a postularse como una cita irresistible para los amantes de la World Rally Championship. Poniendo por delante todos los pilotos y coches oficiales de tres categorías del WRC, docenas de circuitos repartidos por 14 países y el reclamo adicional de celebrar eventos en paralelo con las competiciones oficiales de la FIA. A lo que hay que sumar nuestros propios eventos.

De hecho, no tendrás que desbloquear nada: todos los coches y circuitos los tendrás a mano en el modo partida libre. Otra cosa es que quieras emprender tu propia carrera o establecer tu propio evento. Porque en esta entrega podrás crear tu propio club de jugadores.

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Una de las adiciones más interesantes de WRC 9 es su sistema de clubes: además de los eventos diarios y semanales en los que nos podremos clasificar, podremos crear nuestro propio campeonato para competir en él y, de paso, invitar al resto de la comunidad de jugadores a probarlo. O simplemente descubrir las de otros jugadores. Y eso, sumado al resto de modos, eleva la duración del juego a proporciones estratosféricas.

WRC 9 es la propuesta de juegos de Rally más completa del año

Llegados a este punto merece la pena recordar que el modo Carrera y el modo Temporadas están de vuelta ofreciendo ese extra de profundidad o esa progresión que le sienta de maravilla a cualquier juego de conducción.

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  • El modo Carrera coquetea con los gestores de deportes permitiéndonos ingresar en un equipo, asumiendo responsabilidades propias y afianzando a base de cumplir objetivos nuestra posición frente nuestros compañeros y los patrocinadores. Pagando las reparaciones y las nuevas contrataciones de nuestro bolsillo y jugándonos la reputación en cada carrera.
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  • El modo Temporadas es en esencia lo mismo pero sin trámites burocráticos. No deberemos leer emails ni planificar descansos para nuestro equipo, por ejemplo, sino seguir compitiendo y esforzarnos por quedar los primeros.

En ambos casos podremos ajustar la dificultad (es decir, los tiempos de los otros corredores) el nivel de daños e incluso cómo los gestionaremos entre eventos. Manteniendo siempre ese margen de tiempo máximo entre reparaciones. A lo que hay que sumar tres modos extra para familiarizarnos como es debido con nuestros coches y los circuitos a través de entrenamientos, desafíos y, lógicamente, el ya referido carrera libre.

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En lo referente a las opciones multijugador, más allá de los clubes WRC 9 se une a la cada vez más frecuente y agradecida premisa de ofrecer carreras a pantalla partida y, además de los eventos, permite encontrar, crear o unirnos a partidas con otros jugadores, apareciendo sus fantasmas en pantalla (no hay colisiones ni se entorpece la vista) y cerrando la carrera y las posiciones 30 segundos después de que el primer jugador cruce la línea de meta. Un acierto, teniendo en cuenta que hay carreras de 15 minutos o más.

Mención especial en lo referente al multijugador, y esto no tiene que ver con propio juego, es que encontrar partida online -al menos en la versión de Xbox- es una odisea. Durante días lo he intentado a todas las horas. Cada vez que volvía a poner el juego y siempre antes de apagar la consola. Con todo, como verás en la foto inferior y muy poco antes de escribirte estas líneas, se obró el milagro y pudimos poner a prueba las partidas rápidas.

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Por suerte WRC 9 no tiene todos los huevos puestos en una sola cesta: tenemos montones de alternativas de juego para abordar la competición a nuestro ritmo, herramientas la mar de prácticas para perfeccionar nuestra técnica al volante y modos con los que progresar durante tardes, semanas y meses sin aburrirnos.

Si a esto le sumamos sus colosales circuitos y la ventaja de contar con la licencia del Campeonato Mundial de Rally solo podemos llegar a una conclusión: WRC 9 es la propuesta de juegos de Rally más completa del año.

La opinión de VidaExtra

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WRC9: World Rally Championship tiene todo lo que puede desear cualquier apasionado por las carreras todoterreno: todas las licencias, pilotos y vehículos dicen presente y nos permite abordar la intensidad de las carreras al nivel que queramos. Tanto si deseamos hacer una Carrera como piloto profesional a través de su gestor como si preferimos configurar nuestro propio campeonato e invitar a todos los jugadores.

Y si simplemente quieres correr en el RallyRACC Catalunya con tu coche favorito hasta llegar a la meta (o reventarlo en el proceso) también lo vas a tener todo a mano desde el minuto uno en partida rápida. Y lo mismo ocurre si quieres poner a prueba los nuevos rallys de esta edición.

Ahora bien, los más sibaritas del automovilismo en los videojuegos tendrán por delante un simcade. Y no es algo negativo, que conste. A fin de cuentas, la saga se mantiene en la línea que siempre ha seguido. Aunque hay detalles que alegrarán el día incluso a los más exigentes.

De partida, la configuración de los volantes es realmente sencilla y funcional. Incluso los podemos ajustar antes de cada carrera en un par de pasos y de manera mucho más cómoda que en otros títulos de conducción. Como comentamos al principio, pese a que no se juega nada mal con el mando tradicional, WRC 9 se ha diseñado para que quien tenga un volante le saque partido. Y quien no lo tenga se plantee dar el paso.

WRC9 tiene todo lo que puede desear cualquier apasionado por las carreras todoterreno

Si bien visualmente no está a la vanguardia, las sensaciones que despliegan las pistas son estupendas. En parte debido a la generosa variedad de circuitos y cómo éstos nos forzarán a adaptarnos a cada circunstancia. De hecho, la ayuda de nuestro copiloto será trascendental para acabar con los faros más o menos intactos. Y lo será todavía más en el futuro.

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Pese a que WRC 9 ya se ha lanzado y todos sus contenidos están disponibles, KT Games ha establecido una hoja de ruta en la que se establece la llegada de nuevos contenidos la mar de sugerentes, incluyendo:

  • Nuevos pilotos y vehículos
  • Más etapas
  • El siempre bienvenido modo foto
  • Y, lo más interesante: un modo copiloto

La idea del modo copiloto es, en esencia que nos sentemos en el asiento derecho y demos las instrucciones. Y pese a que habrá que esperar al mes de noviembre para darle una oportunidad, es un ejemplo de cómo se está abordando la experiencia rally desde todas las perspectivas.

La experiencia multijugador online no parece despertar demasiado interés, al menos en Xbox. Hemos tardado demasiado en encontrar partidas a las que sumarnos (y no será por no haberlas creado nosotros primero). Sin embargo, las competiciones que no tienen lugar de manera simultanea, como su nuevo modo clubes y sus eventos online, con sus respectivos sistemas de clasificación, harán que no echemos en falta nada.

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WRC 9 es intenso y con la configuración adecuada se puede disfrutar por cualquier aficionado al motor, pero sus carreras no son un paseo: deberemos desfilar a altas velocidades por lugares tan exóticos como peligrosos. Atravesar estrechas carreteras entre la pared y terribles caídas, subir cuestas con fe total en nuestro copiloto, quien pese a la falta de vista nos avisará cuando debemos girar. Y, sobre todo, es divertido.

Porque llegar con nuestro coche echo una tartana a la meta tras diez minutos de tensión, curvas exigentes y chicane​s puestas a maldad a veces es una recompensa. Pero cruzar esa misma línea los primeros, con todos los faros intactos (y bastante lodo en los costados) es una sensación maravillosa.

WRC 9 FIA World Rally Championship

WRC 9 FIA World Rally Championship

Plataformas Xbox, PS4 y PC (Windows)
Multijugador
Desarrollador KT Racing
Compañía Nacon
Lanzamiento 3 de septiembre de 2020
Precio 58,15 euros

Lo mejor

  • Todos los coches, pilotos y contenidos del World Rally Championship
  • Una jugabilidad simcade que abre la puerta a toda clase de jugadores
  • Montones de escenarios exóticos, variados y con climatología dinámica ajustable

Lo peor

  • Sin lucir mal, no está a la vanguardia en lo visual
  • El sistema de choques y colisiones no parece de un juego de rally de 2020

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