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30 años de Game Boy: la pequeña gran revolución de Nintendo
Cultura

30 años de Game Boy: la pequeña gran revolución de Nintendo

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La Game Boy, la clásica y original,  no ofrecía tecnología de vanguardia y decir que se podía llevar en un bolsillo sería -a día de hoy- una exageración. Pero, a cambio, ofrecía una autonomía bastante satisfactoria y programar para ella era relativamente sencillo. Sobra decir que lo último, y su manera de despertar la imaginación de los desarrolladores, sería la clave para conquistar a toda una generación de jugadores y dejar una huella imborrable en la cada vez más apasionante historia de los videojuegos.

Nintendo combatió portátiles a todo color con tan solo cuatro variedades de gris, pero también con un catálogo de juegos imbatible: la portátil de toda la vida fue la cuna de súperestrellas como Kirby, Pikachu o el canalla de Wario, pero también recibió -con tan sólo dos botones y una cruceta- versiones a medida de Street Fighter II o los Donkey Kong de Rare. ¡Incluso contó con su propio The Legend of Zelda: un Link’s Awakening que, por cierto, cimentaría las bases de la saga de culto.

La Game Boy no fue la primera portátil de cartuchos intercambiables, pero desde su lanzamiento demostró ser mucho más que una maquinita de Tetris: era una consola modesta en lo visual, pero con un catálogo de juegos rotundo. Y, con el tiempo, incluso acabo siendo una de las primeras cámaras de fotos digitales medianamente asequibles del mundo.

Porque, como toda consola portátil de Nintendo, tuvo periféricos para dar y regalar: desde lupas a sticks arcade, pasando por impresoras, armaduras que la convertían en poco más que un transformer de consola y, lo creas no, hasta un sonar para localizar peces de hasta 20 metros bajo el agua.

La Game Boy era una consola modesta en lo visual, pero el calado de sus juegos sigue siendo impresionante

Toda una locura de consola que, por cierto, ya cuenta con tres décadas y un legado intachable. Por ello, en VidaExtra te hemos elaborado un repaso muy especial de su historia, sus mejores juegos y, por supuesto, su legado.

La visión: del Walkman al Dot Matrix Game

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A la hora de trazar un inicio a la historia de la Game Boy es necesario establecer tres puntos de origen: por uno el arrollador éxito del Walkman de Sony, ya que por entonces (estamos hablando de 1979 y el grueso de la década de los 80) se convirtió en una revolucionaria máquina de bolsillo con la fascinante capacidad de reproducir música en stereo en cualquier parte.

Por otro lado, tenemos las Game & Watch, creadas por el también padre de la legendaria Game Boy Gunpei Yokoi, quien encontró la inspiración en en la manera en la que un pasajero del tren bala japonés usaba los botones de su calculadora para matar el tiempo. Las Game & Watch eran sistemas portátiles, pero no dejaban de ser maquinitas de cristal líquido (LCD) limitadas por la tecnología de su tiempo.

Años después, y con la NES dominando el mercado internacional de videojuegos domésticos, Nintendo, Yokoi y Satoru Okada, se decidirán a combinar las ideas de Walkman, los muy reconocibles diseños de las  Game & Watch (incluidos sus botones y crucetas) y la tecnología e ilimitadas posibilidades de la NES en una nueva consola de cartuchos intercambiables 100% portátil que cabría en la palma de la mano. 

Su nombre en clave: Dot Matrix Game. Es decir, un sistema de juegos que usaría matrices de puntos.

¿Qué ofrecía la consola de Nintendo a jugadores y desarrolladores? En lo referente a sus características, aquí tienes las de los primeros modelos:

  • En cuanto a tamaño y peso, estamos hablando de que el modelo original era de 90mm x 148mm x 32mm y, con pilas, solía pesar unos 300g.
  • Una CPU de 8-Bit CMOS personalizada, con una velocidad del reloj 2,2 Mhz
  • Una Memoria de 64-Kbit de RAM estática
  • En cuanto a su autonomía, la Game Boy requería cuatro pilas AA, las cuales ofrecían unas 15 horas de juego. Por supuesto, había adaptadores de corriente oficiales (y no oficiales)
  • Una Pantalla de 160 x 144 píxeles, con 4 tonos de gris en LCD a través de una matriz de puntos de tipo STN.
  • Finalmente, en lo referente al sonido, Game Boy ofrecía cuatro canales de sonido estéreo, con un altavoz de 10mW y, como es de esperar, salida de auriculares.

Todos estos ingredientes parecían excesivamente modestos, pero, como veremos, finalmente asentarían el éxito de la consola frente a todas las portátiles que le precedieron y llegarían después.

El arma secreta de la Game Boy frente a otras portátiles fue su inagotable catálogo de juegos

Como comentamos, la Game Boy no fue la primera consola portátil de cartuchos intercambiables: diez años antes de su lanzamiento -el mismo año en el que el Walkman se ponía en las calles- Milton Bradley (MB) lanzaba su Microvision.

Zxpsvhxy8kllu7v Ecup8h3esqdpo6wrg Ylxclcnti Game Gear, la alternativa portátil a todo color de SEGA, capad de reproducir los juegos de Master System con un adaptador

Y, siendo sinceros, sobre el papel la propuesta de Nintendo poco tenía que hacer con el hardware de una poco después estrenada Atari Lynx o la flamante Game Gear de SEGA. Máquinas con pantalla a color, capaces de ofrecer unos gráficos que estaban a otro nivel.

Entonces, ¿qué tenía Nintendo para contraatacar?

El tiempo dio la razón a Nintendo y la pequeña Game Boy se llevó a ambas por delante y a cualquier otra que se le cruzó por el camino con sus tres grandes fortalezas:

  • Su muy tentador precio y su sorprendente autonomía (incluyendo el consumo de pilas) la hacía muchísimo más atractiva y rentable que los modelos de ocho pilas.
  • Su catálogo de juegos era imbatible: Nintendo retuvo con maestría el apoyo de la NES a la hora de ensamblar un verdadero abanico de propuestas en los que los éxitos de la Gran N brillaban con conversiones de enorme éxito y un soporte total (y muy rentable) por parte de las compañías externas.
  • Y, sobre todo, lo sencillo que era programar y diseñar juegos para Game Boy permitió que la consola no solo tuviera un flujo constante de lanzamientos durante toda su vida, sino que también contará con ports casi imposibles de juegos y propuestas realmente experimentales (como Link’s Awakening) que se convirtieron en grandes éxitos.

Sintetizando: el arma secreta de la consola de Nintendo fue su inagotable catálogo de juegos y lo sencillo que era crear contenidos y adquirirlos, dando la bienvenida con los brazos abiertos a desarrolladores y jugadores. Algo que la Game Gear, la Atari Lynx o la TurboExpress  no podían igualar pese a que algunas de estas contaban con la ventaja de poder ejecutar juegos de sistemas de sobremesa.

Donkey Kong 94 Commercial Super Game Boy Xtreme Retro

Curiosamente, sería la Game Boy la que llevaría sus propios juegos al resto de sistemas: si bien su sucesoras, la Game Boy Color y la Game Boy Advance, contaban con retrocompatibilidad, accesorios como el Super Game Boy  para SNES nos permitían disfrutar de su catálogo en TV. Todo un lujo.

Y, llegados a este punto, toca hablar de a qué se podía jugar en Game Boy.

30 juegos de Game Boy por su 30 aniversario

No son todos los que están, desde luego, pero esta selección busca representar el fascinante legado y la manera en la que se sorteó el hardware y los tonos monocromáticos para crear experiencias y sensaciones únicas.

Super Mario Land

GB

Super Mario no quiso perderse el debut de la portátil de Nintendo con una aventura completamente original, y pese a ser realmente modesta a nivel gráfico y en lo relativo a las físicas, no tardó en convertirse en uno de los primeros imprescindibles de la consola.

Super Mario Land 2: 6 Golden Coins

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A un ritmo estupendo, Nintendo aprendió a jugar con las posibilidades jugables y visuales de la Game Boy, de modo que la secuela de Super Mario Land supuso un tremendo empujón en todos y cada uno de sus aspectos, ofreciendo niveles definidos, un mapa colmado de secretos y un nuevo personaje capaz de medirse de tú a tú con nuestro héroe bigotudo: Wario.

Pokemon Rojo, Azul y Amarillo

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Justo cuando parecía que las Game Boy estaban llegando a su ciclo final como consola despertó la fiebre amarilla, y arrasó a nivel mundial: las dos ediciones del RPG de Game Freak protagonizadas por monstruos de bolsillo se convirtieron por derecho propio en grandes estandartes de la Nintendo entonces y su legado todavía resuena.

Pokémon Oro, Plata y Cristal

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Si bien las ediciones Oro y Plata fueron editadas para Game Boy Color, la sucesora de la Game Boy, se diseñaron -como otros juegos de la época- para poder jugarse en las portátiles originales. Todo un acierto ya que, incluso a día de hoy, se consideran las mejores ediciones de la saga.

Kirby’s Dream Land y Kirby’s Dream Land 2

GB

Quizás no parezca excesivamente intimidante, pero la bolita rosada de HAL Laboratory (blanca durante las primeras entregas en occidente)  causó sensación gracias a su enorme versatilidad en lo jugable y su flamante propuesta plataformera en mundos elaborados con un mimo especial.

Kirby's Pinball Land

GB

Si bien los usuarios de SNES pudieron convertir a Kirby en su particular pelota de Golf, los poseedores de Game Boy contaron con un trato todavía más especial: alocadas mesas de pinball por las que el héroe redondito hacía de las suyas.

Zelda: Link's Awakening

Zelda

Una de las entregas más excepcionales y singulares de la saga The Legend of Zelda: Nintendo se mantuvo fiel a la experiencia de SNES, pero, a su vez, rediseñó por completo el universo de Zelda llevando a Link a una isla de ensueño en la que, una vez más, debería demostrar su fuerza, su sabiduría y, sobre todo, su coraje.

Super Star Wars: Return of the Jedi

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LucasArts reimaginó la trilogía clásica de Star Wars para las consolas de Nintendo en clave de juegos de acción y plataformas, y lo cierto es que su dificultad en alguna que otra fase lo convertía en un juego apto solo para Maestros Jedi.

Metroid II

GB

La secuela de Metroid fue un paso de valiente de cara a un clásico irrepetible, consagrando la consola a través de una ambientación logradísima. Un logro extra si partimos de cómo las limitaciones visuales acabaron convirtiéndose en fortalezas.

Tetris

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Nintendo decidió incluir en cada pack inicial de Game Boy un juego de puzzles clásico incluso para el año en el que fue lanzada la consola, y fue todo un acierto. A día de hoy es difícil no asociar los Tetrominós de colores a las portátiles de La Gran N.

Gargoyle's Quest

GB

Capcom nos invitó a abordar el universo de Ghouls and Goblins desde la otra perspectiva y no pudo estar más acertado: aventuras y plataformas con un encanto muy especial en una saga que contaría con una también soberbia secuela.

Killer Instinct

GB

Tras comenzar a adaptar la saga Donkey Kong a las posibilidades visuales de la Game Boy, Rare quiso dar un paso de valiente y se atrevió con su portentísimo juego de lucha. No era una conversión magistral, pero daba mucho más de lo que se esperaba.

Donkey Kong Land, Donkey Kong Land 2 y Donkey Kong Land 3

GB

Si bien las entregas de Donkey Kong Country arrasaban en SNES, lo cierto es que el modo en el que se creó su exquisito apartado daba el suficiente margen para que Rare adaptara libremente (y con resultados muy sorprendentes) cada entrega a la Game Boy. Tres gratas experiencias.

FIFA International Soccer y sus secuelas

Gameboy Fifa 98 Road To World Cup

Un año después de arrasar en Mega Drive, EA decidió expandir su recién estrenado sello futbolero al resto de sistemas, y -lógicamente- Game Boy era una de las primeras prioridades. FIFA continuó siendo publicado en la portátil hasta la entrega FIFA 2000, ya dentro del catálogo de Game Boy Color.

Serie Game & Watch Gallery

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Una de las sagas más vendidas y no tan recordadas de Game Boy fue su serie de adaptaciones de las maquinitas de Game & Watch. En esencia, versiones en cartucho de las clásicas LCD con extras añadidos, pero también un canto a los orígenes de Nintendo en el campo del entretenimiento electrónico.

Worms

Worms

Pese a que Game Boy ofrecía un sistema de multijugador entre varias consolas a través del cable Link, lo cierto es que las peculiares batallas de Worms a base de cambiar de manos la consola fueron uno de los alicientes extra de esta versión portátil. Diversión, risas y mala leche en dosis desmedidas.

Mortal Kombat y sus secuelas

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¿Quién dijo que la Game Boy era una consola para los más pequeños? El brutal juego de arcade Mortal Kombat, así como sus secuelas y sus atronadores fatalities encontraron su propio sitio en las estanterías de los juegos de la consola de Nintendo.

Quizás los luchadores digitalizados no lucieran igual de bien que en la SNES, pero -a su modo- memorizar los finishers era más sencillo.

Shadow Warriors (Ninja Gaiden)

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La icónica saga de Tecmo se adaptó con maestría a la Game Boy con una versión creada prácticamente a medida y que, en muchos aspectos, sigue sentando cátedra en lo referente a juegos de ninjas, manteniéndose totalmente firme en dos aspectos tan esenciales dentro de la IP como es la fuerza de la historia y su exigente jugabilidad.

Probotector

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La saga Contra llegó a territorio europeo alternando los clásicos justicieros a pecho descubiertos por robots de batalla. Un cambio estético que no pasaba factura a la sensación constante de acción desafiante imbuida en una constante lluvia de balas y enemigos.

Prince of Persia

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Al César lo que es del César: la conversión del legendario Prince of Persia de PC a la Game Boy por parte de Virgin fue absolutamente magistral. Animaciones, escenarios y una jugabilidad que fueron trasladados con maestría, con el curioso extra añadido de permitir escoger idioma (español incluido) en las versiones europeas.

Street Fighter II

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El exitazo de Capcom llegó a Game Boy con serios recortes: sin todos los luchadores, escenarios y con algún que otro movimiento menos frente a lo visto en sobremesas. Y lo cierto es que su jugabilidad no brillaba con la misma intensidad que los recreativos.

Pero sus enormes sprites y el modo en el que se trasladó -dentro de lo posible- el rey de los juegos de lucha fue el sueño de cualquier chaval de los 90.

Donkey Kong

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Si bien la saga clásica de Donkey Kong llegó a Game Boy de la mano de recopilatorios y la serie Game & Watch, Nintendo supo reimaginar desde cero la experiencia original  en uno de los juegos plataformeros imprescindibles de su portátil. Niveles que combinaban la habilidad con los puzles y una jugabilidad magistral para dar nueva vida y un soplo de aire fresco al título que, incluso entonces, era considerado de culto.

Wario Land

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Tras la rotunda presentación de Wario en Super Mario Land, el nuevo némesis de la superestrella nintendera exigía su propio juego. Uno que mantuviera la diversión y magia de la Gran N pero que no se limitara a copiar las mecánicas de Mario. 

Al final, Wario Land no solo fue el debut de Wario como protagonista sino que el inicio de una de las sagas más aclamadas de Nintendo.

Teenage Mutant Ninja Turtles, TMNT II: Back from the Sewers y TMNT III

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Konami supo rentabilizar mucho y bien el fenómeno de las Tortugas Ninja en las consolas y recreativas, y lo cierto es que algunas de sus mejores entregas domésticas llegaron a Game Boy a través de una trilogía en la que cada entrega contaba con un extra de acción y su propia identidad jugable.

Mención muy especial a la tercera entrega (Teenage Mutant Ninja Turtles: Radical Rescue) con énfasis plataformero y en el que cada tortuga contaba con habilidades únicas.

Castlevania Adventure y Castlevania II: Belmont's Revenge

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La saga de Castlevania siempre estuvo muy asociada a las consolas de Nintendo y Konami no perdió la oportunidad de adaptarla a la Game Boy dentro de las primeras hornadas de juegos, manteniendo intactos todos y cada uno de los elementos (incluida su exquisita B.S.O.) por los que la purga vampírica se considera una de las licencias clave de la compañía de Minato.

Mega Man: Dr. Wily's Revenge y varias secuelas de la serie

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Según el propio Keiji Inafune, Mega Man: Dr. Wily's Revenge fue el primer juego de Capcom en ser desarrollado por una compañía externa. Y lo cierto es que no les fue nada mal en cuanto a crítica y éxito comercial. Lo suficiente como para que, poco después, fuesen adaptadas a la Game Boy varias de las entregas clave de NES.

Dr. Mario

GB

¿Era  posible adaptar clásicos juego de puzles de colores a la Game Boy? Con un uso inteligente de las gamas de grises y apuestas sobre seguro como el súper-adictivo Dr. Mario, desde luego que sí, contando con una recepción igual o mejor que en la propia NES. Poca broma.

R-type y R-Type 2

GB

La saga de shooters espaciales de Irem y su secuela le sentaron como un guante a la consola portátil de Nintendo con naves enormes y una experiencia con sensaciones únicas pero tan adictiva como las recreativas originales.

Motocross Maniacs

GB

El clásico juego de Motocross de NES fue adaptado para la Game Boy creando, a su modo, el germen de la saga Trials: fases de plataformeo imposible que deberíamos recorrer en moto siguiendo dos únicas reglas no caernos y aterrizar con la mayor dignidad posible.

¿Cómo es jugar hoy en día a la Game Boy?

Nintendo ha mantenido el gran legado jugable de Game Boy gracias a su reediciones, versiones Deluxe y, cómo no, su Consola Virtual. De hecho, a día de no es tan difícil revivir todos aquellos títulos que fueron olvidados y descatalogados gracias a internet. Pero, por muchos años que pasen, ninguna alternativa de juego puede compararse con la sensación de jugar desde la consola original.

Está claro que el consumo de pilas es un asunto a abordar. Incluso si se trata de baterías recargables. Pero en un mundo en el que incluso la propia Nintendo lleva sus mayores licencias a las pantallas táctiles, los nostálgicos siempre acabamos agradeciendo el tacto  de la cruceta, el click al insertar el cartucho y arrastrar la pestaña de encendido.

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Y, cómo no, el sonidito de la pantalla de Nintendo.

La mejor prueba de ello, sin duda, es la experiencia que nuestro compañero Alex tuvo hace no demasiado, recuperando las partidas de Tetris o Dr. Mario en uno de los modelos originales, a la vez que ponía a prueba alguno de sus locos accesorios.

El legado de Game Boy en 2019

Como ocurre con Pokémon, pese a las constantes revisiones y sucesoras que llegarían tras los primeros modelos de Game Boy la primera consola portátil nunca a pasado de moda. Y su legado todavía menos.

No nos referimos únicamente a la cantidad de merchandising que es capaz de generar a día de hoy, o los infinitos homenajes que se le han hecho dentro y fuera de las propia Nintendo. Sino al enorme calado de su experiencia: a día de hoy es posible ver como muchos títulos actuales continúan la estela de su estilo visual y seguimos viendo propuestas que, en el fondo son herederos de sus juegos.

Como comentamos, Nintendo mantuvo con vida sus grandes éxitos a través de la Consola Virtual. Pero también a través de dar continuidad a las sagas, personajes e ideas que nacieron de aquellos característicos cartuchos grisaceos con un extra de identidad.

Ninguna alternativa de juego puede compararse con la sensación de jugar a Tetris, Super Mario Land o Pokémon desde su portátil original

Por no hablar, claro, de cómo se han recuperado algunas de sis joyas  más celebradas, el soberbio Metroid II para 3DS, el remake de los primeros Pokémon con las ediciones Let's Go! Pikachu y Let's Go! Eevee o el exquisito e imprescindible Link’s Awakening para Nintendo Switch.

No te podemos garantizar que en un futuro los juegos de Game Boy lleguen a través de su propia app a la eShop de Nintendo Switch como ya lo hicieron los de NES y SNES. Y, pese a los indicios, tampoco está claro que vayamos a ver su regreso en clave de mini-consola. Pero te podemos asegurar que su legado sigue vivo, e independientemente de cómo sean los videojuegos en el futuro, seguirá estándolo.

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