El Van Gogh del microchip: el arte microscópico y los huevos de pascua que se esconden en el interior de tu PC y consolas
PC

El Van Gogh del microchip: el arte microscópico y los huevos de pascua que se esconden en el interior de tu PC y consolas

Escondido en lo más recóndito de tu ordenador o consola, bajo la protección de un microchip, o incluso con un tamaño más pequeño que el de una mota de polvo que lo convierte en imperceptible a simple vista, descansa un pequeño secreto.

Conocido como el arte del silicio -por el elemento con el que se crean-, son dibujos y mensajes que, en forma de firma o huevo de pascua, se graban en chips y circuitos como un tesoro esperando a ser encontrado a vista de microscopio. Puede que bajo el ratón que mantienes bajo tu mano o el ordenador desde el que lees esto también haya uno, pero no siempre es fácil descubrirlos.

Dibujos que nadie verá jamás

Es fácil pensar en el arte del silicio como un simple guiño de los creadores del chip. Un entretenimiento más que probablemente nadie descubrirá y que sirva como desconexión para ingenieros cuando ya estén hasta la coronilla de diseñar en placas e idear circuitos de semiconductores.

¿Pero quién en su sano juicio se pondría a crear dibujos y mensajes de un tamaño inferior al grosor de un cabello? ¿Qué sentido tendría invertir tiempo y recursos en algo que apenas alcanza los 0,05 milímetros?

Pues además de una muestra de hasta qué punto la tecnología nos ha permitido que el móvil pueda entrar sin problemas en un bolsillo, o que podamos tener un PC portátil como Steam Deck, el arte dentro de los chips en realidad fue mucho más que un simple huevo de pascua para fanáticos de lo microscópico.

Aunque los problemas vistos en sectores como el del videojuego podrían llevarnos a pensar que los dibujos son una forma de que los diseñadores e ingenieros firmasen su trabajo para ser reconocidos como creadores del mismo, en realidad el arte del silicio tiene un origen aún más retorcido.

¿Por qué grabar dibujos en un microchip?

Hasta que en 1984 el Congreso de los Estados Unidos aprobó el acta de protección del chip, que limitaba la reproducción de copias exactas con una suerte de copyright del diseño, esos microscópicos dibujos eran la única forma de demostrar que una compañía había copiado el trabajo de otra.

La diferencia entre un proceso y otro, según aseguraba Intel por aquella época, pasaba del millón de dólares que había costado la creación original a los apenas 100.000 dólares que costaba replicarla (de 875.955 a 87.595 euros según el cambio actual).

Tras esa ley de protección, que pronto replicaron desde la Unión Europea o  países como Japón, los diminutos dibujos dejaron de ser una necesidad y pasaron a engrosar la lista de infinitas curiosidades que engloba el mundo de la tecnología. Arte medido en micrómetros a la espera de ser encontrado.

Desde entonces, entusiastas como los de Silicon Zoo se dedican a rebuscar entre chips actuales y antiguos a la espera de poder microfotografiar los detalles que algún ingeniero ha escondido a vista de microscopio.

Otros, en cambio, siguen rindiendo homenaje a esa práctica con dibujos algo más fáciles de admirar como los del divertido hilo de Reddit dedicado a rebuscar entre placas, o el detalle que tuvo Microsoft con este Jefe Maestro sobre un escorpión en el interior de Xbox One X.

Onex
Temas
Inicio