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Análisis de 'Devil May Cry 4' para PS3. Esta vez sí, señores de Capcom

Hace unos días le pegábamos una merecida tollina a los chicos de Capcom por culpa de una conversión ridículamente mala del ‘Lost Planet’ para PS3. Nos preguntábamos, además, los motivos de realizar un trabajo tan chapucero y que conseguía elevar a cotas insospechadas el nivel de frustración de los usuarios de la máquina de Sony.

Hoy en cambio, es de justos reconocer que la versión de ‘Devil May Cry 4’ que recorre la circuitería interna de nuestra negrita, es cuanto menos, espectacular. Así que sin más preámbulos empecemos a destripar las maravillas de esta nueva aventura de Dante. Armemos nuestra Rebellion con un buen puñado de gemas rojas, por que ha vuelto el caza demonios mas rockero de la historia. Let´s rock, dude.

Lo primero que llama la atención en esta nueva aventura, es la dualidad de protagonistas. Por primera vez media aventura se desarrolla completamente ajena a las andanzas de Dante y nos coloca a los mandos de un protagonista igualmente carismático y fardón, aunque decididamente más humano. Digo primera vez, por que aquello de controlar a Lucía en ‘Devil May Cry 2’ no cuenta, recordad que he hablado de carisma…

El protagonista durante los primeros capítulos del juego (formado por 20) es Nero. Un joven de aspecto ciertamente parecido al Dante de la última versión que visitó PS2.

Adolescente, con emociones, sentimientos… vamos en plena “puber” y llegando a cotas sentimentales a las que Dante no ha llegado ni en sus sueños más húmedos. Y es aquí donde encontramos una de las principales diferencias entre este ‘DMC’ y el resto.

Dante, a cada nuevo juego, se ha ido deshumanizando, no en una faceta dura e inaccesible, sino convirtiéndose en una especie de Han Solo con sobredosis de testosterona. Un tipo capaz de soltar un chiste en el funeral de su madre y mirar a la gente sorprendido por la escasa aceptación del mismo. Qué machote. Reconozcamos, pero, que esta evolución del personaje tiene cierto encanto y enganche. Lo malo, es que se pierde cualquier conexión emocional (vale que los ‘DMC’ nunca han sido demasiado pródigos en esto último) que tan de moda está.

Así que, imagino, han llegado Nero y su historia de amor, en la que nuestro clásico no deja de ser un mero accesorio. Y como diría nuestro querido Jordi Estadella en el clásico 1,2,3… hasta aquí puedo leer. No quiero entrar en el pantanoso terreno del spoiler.

Gráficos.

Pedro Zerolo del PSOE, hace poco exclamaba vehemente en un mitin electoral, que Zapatero le producía orgasmos. Estamos en esa misma senda orgásmica, ya que la puesta en escena de este ‘Devil May Cry 4’ es sencillamente sublime.

Los escenarios, aunque distribuidos a modo de celdas como ya es habitual en esta saga, se nos presentan con todo lujo de detalles, sombras en tiempo real, texturas a muy buena resolución, efectos de post-proceso por un tubo, hdri, glow, motion blur… vamos, nos encontramos ante el Star Wars de los videojuegos. Más efectos no han podido incluir y la verdad es que ninguno sobra.

¿Y sobre la velocidad de ejecución del juego? Perfecta. El juego se presenta estable en un 99% de la totalidad de la aventura. Los fotogramas por segundo se mantienen sin importar la cantidad de Fx desplegados en pantalla ni la cantidad de enemigos.

El 1% restante, es mi deber aplicarlo a unas pequeñas ralentizaciones (nada molestas) que el juego sufre en los últimos niveles, cuando el número de enemigos en pantalla llega a ser demencial. En resumen, no es nada grave pero si digno de mención.

Las animaciones de los protagonistas son muy buenas. Rozando el excelente también. Lo único que podría empañar el resultado final son las transiciones. De acuerdo, me diréis, ¿cuando un ‘DMC’ ha tenido unas transiciones entre movimientos muy cuidadas? Nunca, pero señores, estamos ante una nueva generación de consolas, si hay un buen momento para conseguir sistemas de interpolación válidos entre animaciones es este. De todas maneras, el resultado global sigue siendo “orgásmico”. Ya me entendéis…

Música

Las melodías goth-rock de los DMC siempre han rallado a gran nivel, tal y como ocurre con su música ambiental.

En esta ocasión no se podía bajar el listón y no lo han hecho. El tema central del juego (el que aparece cuando controlamos a Nero) se funde con el clásico de ‘DMC 3’. Los arreglos inquietantes de la música de acompañamiento son estupendos y para colofón final, nos presentan una emotiva canción pop a modo de balada. Recordemos que esta cuarta aventura de Dante ha dado un giro hacia el sentimentalismo.

Los efectos sonoros de espadas, choques, devil bringer y demás, rallan a un nivel increible sobretodo si disponemos de un sistema 5.1.

Jugabilidad.

Poco se puede decir acerca de la jugabilidad en un título de la saga ‘DMC’. Sigue siendo tan buena como siempre e incluso mejor. Las habilidades de Nero con su brazo demoníaco están implementadas de manera genial y brindan un nuevo abanico de posibilidades al desarrollo combativo del título.

Por otra parte cuando controlamos a Dante, todo sigue igual que siempre. Aunque es cierto que la habilidad de rodar por el suelo ahora es menos útil. En otro orden de cosas, tengo la ligera sensación de que el salto ha visto menguado su recorrido, si bien es cierto que saltan muy alto, da la sensación que en otros títulos avanzaban más.

Digno de mención también, el daño que han hecho juegos como ‘God of War’ dentro del género. Daño en positivo por supuesto, ahora Dante y Nero se enfrentarán hacia el final del juego a alguien que nos recordará a un personaje que vimos en la última aventura de Kratos para PS2.

Resumiendo, una excelente entrada por la puerta grande de Dante, el más chulo caza demonios que parió Sparda. Unos gráficos soberbios, una conversión bien hecha, un control exquisito y una aventura excepcional. ¿Qué más se puede pedir? Que sea gratis, vale ahí me habéis dado.

Recomendado a todos los que han querido ser Han Solo, o al menos ser tan y tan chulos como él. Si al cruzaros con una banda de neonazis por la calle, los miráis fijamente y les decís: ¿por qué no os dejáis greñas?. Este es vuestro videojuego.

No recomendado a Rouco Varela y a nadie de la conferencia episcopal. Un juego protagonizado por un demonio que en la introducción se carga con un tiro en la frente a un sacerdote, podría producirle un aneurisma cerebral.

Sitio Oficial | Devil May Cry 4

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