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Análisis de World of Final Fantasy, el homenaje que necesitaba la saga

Ante la pregunta sobre cuál es el mejor 'Final Fantasy' no hay consenso absoluto. Es imposible ponerse de acuerdo, y buena parte de la culpa la tiene la experiencia propia de cada usuario. Pero todos tenemos claro que 'Final Fantasy' es una de las sagas más importantes en la historia de los J-RPG. O la que más.

Por ello, le hacía falta un buen homenaje a cargo de la propia Square Enix. Cierto es que a lo largo de estos años hemos visto innumerables cameos de sus protagonistas más reconocibles, pero nos faltaba un buen repaso a su trayectoria. Y ahí es donde entra en juego 'World of Final Fantasy'.

No es un RPG que vaya a contentar a todo el mundo, esto vamos a dejarlo claro desde un principio, ni tampoco es perfecto, pero sí que aporta un giro interesante a la saga, curiosamente respetando su esencia más básica, algo de lo que no puede presumir, por ejemplo, el futuro 'Final Fantasy XV'.

Un Final Fantasy con dos gemelos desmemoriados

'World of Final Fantasy' es bastante peculiar en su propuesta. No por el hecho de meternos en la piel de dos protagonistas absolutos, unos adolescentes gemelos (Lann y Reynn) que han perdido la memoria y no saben dónde están (Grymoire), sino por el hecho de que el mundo al que han llegado cuenta con una estética chibi, con personajes diminutos y cabezones. Como los inicios de la saga.

Lo llamativo del asunto es que la naturaleza de ellos es estilizada, con un aspecto que recuerda poderosamente al de los 'Kingdom Hearts', y pueden intercambiar entre ambos estados. El estándar, perteneciente a su mundo, se considera Koloso, mientras que el diminuto, Pezqueco. Y esto será sumamente importante, como nos detalla el mirage (lo que sería una criatura) Tama al comienzo, ya que no se limita a un detalle estético, sino que afecta al devenir del propio juego.

Porque en estado Koloso nos mostramos con nuestra verdadera naturaleza, intimidante para los habitantes de Grymoire, y porque tanto en Koloso como en Pezqueco varían los mirages que podemos llevar en la batalla. Y es que, junto a Lann y Reynn, estos también son los protagonistas absolutos y lo que convierte a este trabajo de Square Enix en un Pokémon muy especial, como veremos.

Un Pokémon pasado por el filtro de Final Fantasy

Y es que para que Lann y Reynn recuperen la memoria, deberán recuperar el máximo posible de mirages con la ayuda de Tama. Además, sin ellos no duraríamos ni un suspiro en la batalla, porque los gemelos son bastante limitados en combate y requieren la ayuda de esas criaturas para sobrevivir.

El proceso es simple y adictivo, como imaginaréis. Descubrimos un mirage nuevo en combate, utilizamos la habilidad Libra (que tiene Tama) y adivinamos cómo podemos capturarlo. Puede ir desde lo más simple, como atacar para debilitarlo hasta lo más rebuscado, como aplicarle algún estado alterado, curarlo o eliminar al resto de mirages antes que al que nos interesa. Después el proceso será parecido a Pokémon: lanzamos el Prisma (lo que sería una Pokéball) y esperamos a ver si hay suerte y lo capturamos. De lo contrario, habrá que intentarlo más veces, siempre y cuando el mirage siga debilitado para capturarlo.

Cada mirage cuenta con su propio tamaño, que va desde lo diminuto (S) hasta lo más grande (L, lo que sería un Koloso), pasando por el término medio (M, el equivalente a Pezqueco). Dependiendo de cada tamaño, podremos llevar a un mirage sobre nuestra cabeza o sobre nuestros pies. Si estamos en modo Koloso, irán un máximo de dos encima de Lann o Reynn, mientras que en Pezqueco, tendremos uno arriba y otro abajo. Eso sí, 'World of Final Fantasy' se reserva una sorpresa con un tamaño extra de lo más contundente que varía por completo esa fórmula en los combates. Aunque dejaremos el misterio ahí.

Combatiendo con Lann, Reynn... y los mirages

Entrando en faena, cabe resaltar el interesante aporte que suponen los mirages en los combates de 'World of Final Fantasy'. No ya por el simple hecho de desbloquear habilidades únicas de ellos que podremos aplicar en las batalla (toda magia clásica en la saga), sino también porque la torre que formemos con ellos contará con sus beneficios y sus debilidades, como ser vulnerables al fuego.

Si bien podremos desacoplar la torre en cualquier momento de la batalla (siempre y cuando sea nuestro turno), con lo que ganaremos dos aliados al instante, seremos menos poderosos. Pensad que, al fin y al cabo, al estar en una torre se suman también los puntos de vida, fuerza, defensa y un largo etcétera.

Otro detalle importante y que alegrará a los fans más incondicionales es que 'World of Final Fantasy' recupera los combates por turnos. Sí, vuelve el BTC (Batalla en Tiempo Continuo), con la posibilidad, eso sí, de alternar entre tiempo activo, donde el tiempo no para y si no somos rápidos en nuestro turno, el enemigo puede actuar al instante, tiempo en espera, para que nos lo tomemos con toda la calma del mundo (el ideal), o una mezcla entre ambos.

En cuanto a la interfaz, también contamos con alternativas. Los puristas preferirán el menú Clásico, con todos los comandos a la vista, entre ellos usar Objetos o Escapar. Mientras que el menú Simple (imagen superior) nos muestra los accesos directos de cada personaje. Es más directo, en definitiva.

Un mundo grande, pero a la vez pequeño...

En cierto modo, 'World of Final Fantasy' es un RPG de extremos: Koloso y Pezqueco, menú Clásico y menú Simple, tiempo activo para el BTC o tiempo en espera... O estar ante un mundo grande, pero a la vez pequeño. Porque uno de los aspectos más decepcionantes de esta aventura es que, a pesar de aprovechar homenajes claros a 'Final Fantasy' desde sus inicios, peca de simplista en muchas de esas facetas, especialmente en lo relativo a los pueblos. Son tan pequeños, por lo general, y con tan pocas cosas que explorar, que asusta que su naturaleza sea la de un juego de rol. Es, probablemente, su mayor problema.

Es como si su estética infantil se apoderase de él y no le permitiese ser más profundo. Como si Square Enix optase por un determinado tipo de público, que busca lo accesible, pese a que, en el fondo, está pensado también para los que pintan canas al estar desde sus inicios (1987). Choca bastante.

Y es una pena, porque en el fondo 'World of Final Fantasy' da mucho juego y es muy adictivo, pero le falta una pegada mayor. Es como si Square Enix no hubiese confiado en sus posibilidades y nos lo haya traído un poco de tapado, sabiendo que el peso pesado es 'Final Fantasy XV'. Pero, ¿quién nos dice que con este RPG de Lann y Reynn no nos pueda acabar gustando más sin ser perfecto?

World of Final Fantasy, un RPG simple con potencial

Tampoco es que los 'Final Fantasy' hayan sido nunca la complejidad y profundidad hecha RPG, puesto que ese ámbito ha quedado reservado casi siempre a los RPG occidentales, principalmente los surgidos en PC. Pero al menos, pese a esa simpleza que nunca ha ocultado, cuenta con potencial gracias al juego que dan los mirages. Y no solamente por el poke-mensaje "Hazte con todos".

Como a la hora de explorar las distintas zonas de Grymoire, aprovechando lugares ocultos a los que sólo podremos acceder utilizando habilidades pasivas (previamente desbloqueadas desde el Tablero mirágico, un panel desde el que iremos canjeando todos los PH, puntos de habilidad, que nos conceden al subir de nivel; pueden ir desde lo más simple como Escolta, para descubrir objetos ocultos, hasta prender fuego o volar durante un tramo muy corto, entre muchas otras) de cada mirage, sino también por los distintos retos que se nos presentan.

Por ejemplo, las fisuras lúgubres. Combates especiales donde podremos morir (porque en 'World of Final Fantasy' no se muere como tal, salvo casos concretos como ése) y en donde nos enfrentamos a mirages de mayor nivel.

Tampoco faltará el Coliseo, regentado por un Tomberi, aunque el mayor atractivo de esta clase de misiones opcionales (que no secundarias, que para algo están las propias misiones secundarias de la historia y que podemos seguir muy cómodamente desde el menú del juego) radica en los llamados viajes astrales, donde podremos seguir más de cerca a los iluminados y protectores de todo Grymoire. Pensad en el Guerrero de la Luz del primer 'Final Fantasy', por ejemplo. O en otros rostros conocidos, como puedan ser Tifa, Yuna y un largo etcétera. Y lo bueno es que podremos invocarlos después. Eso sí, en modo Pezqueco.

Si ya de por sí todo esto garantiza innumerables horas de juego, unida a la tarea de hacerse con todos los mirages y ver cómo evolucionan (aquí, llamado transfiguración: conservan todas las habilidades adquiridas, por cierto), 'World of Final Fantasy' cuenta con secretos y desbloqueables, como minijuegos.

La opinión de VidaExtra

En definitiva, estamos seguramente ante uno de los tapados del año. 'Final Fantasy XV' le ha robado demasiado protagonismo a pesar de que 'World of Final Fantasy' es un 'Final Fantasy' más puro en su esencia. Muy recomendable.

A favor

  • La enorme colección de mirages de Final Fantasy y el juego que dan en los combates
  • Las historias tras los viajes astrales
  • Estética de lo más adorable
  • Cross-Play entre PS4 y Vita

En contra

  • Peca de simplista en muchas facetas
  • Mundos demasiado vacíos y cerrados

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