En vuestras desquiciadas y sangrientas cabecitas, ¿cabía la opción de que una noticia relacionada con la saga ‘GTA’, alabase a la franquicia y que fuera, en general, positiva? En la mía desde luego y por desgracia, no. Son demasiados los palos que injustamente se ha llevado la histórica franquicia, como para seguir creyendo en el milagro. Claro que si Mulder creía en los Ovnis y en que su hermana seguía viva, esto también podía pasar.
Situémonos, es 27 de Agosto, una familia típicamente americana, los Norris (y no son familia del tito Chuck) se dirigen a Diamond, en Illinois, a visitar a unos parientes. En el coche familiar viajan cinco, es un Grand Cherokee así que la bandera de las barras y las estrellas protege la ruta. O eso pensaban ellos.
En un descuido el coche patina, se choca contra una valla, da cuatro vueltas de campana y acaba destrozado, boca abajo, en el arcén. El padre y la madre pierden el conocimiento, los dos hermanos pequeños están magullados y no se mueven, tan sólo está consciente la pequeña Audrey, de once años. El destino parece presentarse de manera trágica… pero no, resulta que Audrey ha pasado horas y horas junto a Nico Bellic, y eso, amigos míos, te proporciona unos cuantos ases en la manga.






