¿Quién te mandaba introducir aquella copia de ‘Gears of War’ que aniquiló a tu pobre Xbox 360?. Ah pero, espera… ¿no fue culpa del juego?. No amigo mío, no. La culpa la tienen diversos errores de hardware que llevan asolando a la consola de Microsoft desde el albor de los tiempos.
Primero fueron las tres luces rojas de la muerte, aquella reencarnación de Satanás que se aparecía ante nosotros y que nos recordaba la fragilidad de una consola que, a día de hoy sigue sin ser del todo fiable, aunque es justo recordad el enorme esfuerzo del fabricante por enmendar el error e ir mejorándola poco a poco.
Pero no nos desviemos, que aquí estamos para hablar de errores. Y es que cuando hace poco conocimos al sustituto del error de las tres luces rojas, el error E74, pensamos en un fallo sencillo relacionado con la tarjeta de vídeo. Pero ahora, tiempo después, descubrimos que simplemente es otro modo que tiene la consola de referirse al mismo error de toda la vida. Las tres luces rojas, se renuevan.






