De vez en cuando es grato volver al pasado y recordar alguno de aquellos aparatos extraños y salvajes que sólo se podían crear en la década de los ochenta. Y el de hoy, pese a tener muy buenas intenciones, no deja de ser raro.
Y es que si os pensabais que los videojuegos podían poner en problemas a las personas que, por desgracia, sufren de algún tipo de discapacidad física cuando intenten utilizar el mando, estabais equivocados.
Mejor dicho, no lo estabais, es un problema, pero para ellos Nintendo inventó en 1987 un extraño dispositivo que se enganchaba al pecho de los jugadores y permitía un control preciso sobre la NES. ¿Raro?. Puede, pero con ideas así qué más da la rareza, lo importante es que funcionen.






