
Un tío con un látigo que reparte estopa en un mundo repleto de Vampiros y seres de calaña inhumana. ¿De qué juego hablo? Está claro que si se junta el concepto de “chupasangres” junto al de “látigo”, sólo puede tratarse de ‘Castlevania’.
El exitazo de Konami, que por cierto se prepara para volver a las andadas con sangre española y el apoyo de Hideo Kojima, fue retratado hace un tiempo de la manera más salvaje en ‘Chicken Robot’.
Imaginad la típica mansión de Drácula, con sus hombres lobo ejerciendo de mayordomos. De repente entra Simon Belmont con sus pintas ochenteras y su látigo. Los Hombres Lobo se ríen de su aspecto, Simon los fustiga y les demuestra que lleva falda pero es todo un tiarraco, consigue llegar al rey de los Vampiros y… bueno, en el juego original el enfrentamiento tenía más testosterona.






