Cuando os creíais a salvo de los especiales de coches, recordad que durante estas semanas estamos colaborando con MotorPasión en diversos artículos dedicados a la relación del mundo del motor y los videojuegos, llega la que será la última entrega.
Y en esta ocasión, quizá por deformación profesional o debido a que elegí la pajita más corta en el momento del reparto, quiero centrar el tema sobre la evolución gráfica que ha sufrido un género que nació con la clara vocación de dejarnos asombrados.
Primero, dejad que excuse la ausencia de los viejos y potentes juegos en 2D sobre coches. Ellos pertenecen a un mundo incorrupto y feliz en el que las tres dimensiones no habían herido, aún, con sus afiladas garras y la búsqueda incesante del foto realismo no había hecho acto de presencia. Así que sin más dilación, veamos unos cuantos ejemplos de las mejoras visuales que han ido marcando la evolución de este tipo de juegos. Empezaremos en el albor de los tiempos y acabaremos recordando a un juego que aún no ha salido pero que se halla en boca de tantos, como dice la canción.




