
Antes de empezar el artículo quiero dejar claro que si algunas frases vienen cargadas de excesivo misticismo y religiosidad es por culpa de mi fe en Shingo Seabass. Una fe que en la mayoría de ocasiones se ha visto respaldada por grandes ejemplos de ocio electrónico futbolero y que en otras ha sucumbido hasta las mismísimas catacumbas del infierno. Además, quiero aclarar que el contenido de éste análisis va a incidir en gran parte sobre el aspecto jugable, una de las mayores lacras de los anteriores ‘PES’ para PSP. Así que avisados los navegantes, sólo queda empezar el análisis.
La victima que presidirá esta liturgia recibe el nombre de ‘Winning Eleven Ubiquitous Edition 2008’. El señor Seabass se ha quedado a gusto. Vale que nos hallamos ante la versión japonesa del tradicional ‘PES 2008’ y que a los señores del sol naciente les encantan los nombres raros, pero maldita sea, llamarle algo así como “Edición Omnipresente” tiene valor. Ese título sólo muestra una cosa, nos hallamos ante la obra de un ser superior que entre sollozos nos regala una sonrisa. Alabado sea el Señor (Shingo).






