
Lo primero que nos viene a la cabeza a muchos al leer o escuchar la palabra fantasma es la típica imagen de un ente portando una sábana blanca encima. O simplemente una sábana blanca capaz de moverse por sí sola de un lado a otro asustando a todo el mundo. O no, porque realmente resulta una imagen bastante cómica, por muy arraigada que esté entre nosotros.
En los videojuegos podríamos decir que los fantasmas han estado presentes desde siempre adoptando una y mil formas. En algunos casos son inofensivos y hasta amigables, pero en otros son seres realmente perversos a los que tenemos que plantar cara, no sin antes recibir algún que otro susto por su parte.
Sin ánimo de escribir un profundo tratado sobre el tema, se me ha ocurrido recordar de forma breve cinco videojuegos en los que los fantasmas, cada uno a su manera, hacen acto de presencia (si eso es posible) o son parte esencial de los mismos.

Esta mañana mi compañero 





