
Estoy harto ya de esta situación. Yo acepto, que no comparto, que por trayectoria histórica en el siglo pasado y lo que llevamos de éste los Estados Unidos de América y en consecuencia todas sus compañías utilicen su divisa local, el dólar, como la moneda con la que realizar las transacciones en aquel lugar del mundo donde negocien.
Yo acepto que, al ser empresas norteamericanas en su mayoría y aquel un mercado enormemente potente a nivel mundial, las ventas y cifras globales se manejen en dólares, incluso existiendo otras divisas más potentes que el dólar como la libra esterlina o el euro.
Yo acepto que, si una empresa norteamericana me vende un producto a través de Internet, el pago se realice en dólares porque la empresa que vende tiene su sede en la Tierra Afortunada.
Pero lo que no acepto de ninguna de las maneras, y desgraciadamente esto es algo que cada vez se repite más y con mayor asiduidad, es que me quieran vender la moto de que puedo hacer compras a través de Internet en euros, pero pagando una barbaridad de dinero más haciendo el cambio a dólares, en la ya conocida e injusta conversión de divisas 1 dólar = 1 euro, que nos está costando el dinero a los europeos… y parece que aceptamos sin más.

La Comisión Europea ha aprobado hace un par de semanas una propuesta presentada por Francia para la rebaja de hasta un 20% en los impuestos aplicados a las empresas dedicadas a la industria de los videojuegos. La idea parte desde la intención de equiparar la industria del videojuego a la del cine. Esta claro que son dos industrias que comparten muchos intereses y muchos usuarios, es lógico que estén equiparadas también a nivel impuestos, sobretodo ahora que los videojuegos representan una parte tan grande de la tarta del ocio y entretenimiento electrónico. La rebaja dependerá específicamente de ciertos “criterios de calidad, original y contribución a la diversidad cultural”.




