
Ya sé que a estas alturas parece un culebrón como tantos otros, una de esas historias que se alargan como el chicle y no terminan en nada. En fútbol tenemos el caso de Ronaldinho desde hace dos años, y en los videojuegos tenemos que volver a hablar de Atari. Y es que resuenan los tambores de crisis para la legendaria compañía a pesar de los esfuerzos por situarse de nuevo en la “pole position” del sector.
Imagino que todos sabéis qué es Nasdaq. Para los que no lo sepan, en Nasdaq deciden qué empresas (normalmente tecnológicas) pueden cotizar en Bolsa y cuáles no (bueno, hacen bastantes más cosas) dentro de su propio sistema. O sea, toda la Bolsa no es Nasdaq, pero sí que es el principal mercado electrónico de acciones en Estados Unidos. Pues bien, hechas las presentaciones, resulta que Nasdaq le ha mandado un recadito a Atari en forma de advertencia: o cumple con su última petición o podría quedar fuera de la lista de las empresas que cotizan en Nasdaq. O sea, el desastre.






