Rocky Balboa, en su última película, se aferra a un combate de boxeo contra el campeón mundial para intentar demostrarse a sí mismo, y de paso al mundo, que no está acabado, que las viejas glorias aún saben cómo pegar y además, lo hacen duro. Un propósito loable, que nace de la necesidad de clamar por un lugar en el panorama global que le había sido arrebatado.
Algo parecido está viviendo la legendaria Midway, creadora de míticos juegos como ‘Mortal Kombat’ o el no menos importante ‘NBA Jam’. En este mundo actual, en el que la velocidad y la innovación devoran cualquier atisbo de veteranía, la desarrolladora americana se está enfrentando a su posible desaparición.
Parece ser que se han jugado el futuro a una serie de cartas y si la cosa sale mal no habrá otra salida que abandonar. Para poder afrontar la campaña navideña, se rumorea que han pedido un préstamo de unos 40 millones de dólares con los que intentarán cubrir los gastos de desarrollo y promoción de sus nuevos videojuegos.






