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Qué significa que tu pantalla tenga una tasa de refresco de 240hz y (lo más importante) cómo afecta a tus juegos

Qué significa que tu pantalla tenga una tasa de refresco de 240hz y (lo más importante) cómo afecta a tus juegos
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Para un gamer declarado y, más aún, para un jugador de PC, será más que habitual enfrentarse a la clásica discusión de “es mejor jugar en consola” vs “es mejor jugar en ordenador”. Sea cual sea nuestra opinión, hay un aspecto para el que no caben disputas: la mejor experiencia siempre sucede con la mejor pantalla.

Y para obtener esa experiencia increíble, la nueva generación de pantallas cuenta con una tasa de refresco de 240hz. Cada uno de estos pequeños matices afecta al rendimiento de nuestro ordenador o portátil, siendo mucho más notable en la experiencia gaming. En este artículo veremos lo que significa que una pantalla tenga una tasa de refresco de 240hz y por qué es interesante para un gamer.

Mejores prestaciones para una inmersión total

En primer lugar, uno de los parámetros que se usan para definir las características de una pantalla son los hercios (exacto, la “hz” de los 240hz de refresco de pantalla). Esta tasa o velocidad de refresco representa la cantidad de imágenes por segundo que puede mostrar una pantalla. Luego, a mayor cantidad de hercios por segundo, mayor claridad y suavidad en la imagen.

Si vamos un paso más allá y nos ponemos más técnicos, la tasa de refresco es la cantidad de veces por segundo que se actualiza una imagen. Es importante no confundirlo con el frame rate (que en el cine o televisión serían los fotogramas por segundo). Son dos conceptos diferentes, ya que la tasa de refresco es un atributo de la pantalla, mientras que los frames son una cualidad de la información enviada.

Con altas tasas de refresco se evita otro problema: el blurring o el desenfoque de movimiento. Esto es especialmente tangible cuando jugamos a videojuegos y nuestro ordenador cuenta con una capacidad de procesamiento importante para hacer funcionar el juego con un frame rate alto. Y hablando de procesar, es nuestro cerebro el que no puede con tanta imagen por segundo, con el resultado de pérdida de detalle (se aprecia como desenfocado o borroso). Aquí es donde entra en juego la tasa de refresco, que corrige esta sensación y aporta naturalidad y sutileza a la imagen.

Pero ese no es el único impedimento con el que se pueden encontrar los gamers para disfrutar al máximo de su experiencia de juego. Otra de las complicaciones es el tearing, que es cuando la imagen aparece fragmentada, como si estuviera cortada en dos partes. En esencia, este problema ocurre por una falta de sincronía entre la tarjeta gráfica y la pantalla, por una falta de compensación entre la tasa de refresco y el frame rate.

De forma paralela, los sistemas habituales para solucionar esta carencia en la sincronización aumentan la latencia, otro gran enemigo del gamer. Pero para no perdernos en todos los pormenores de este punto concreto, diremos que esto afecta a la respuesta y correlación que nuestras acciones en un videojuego tienen con lo que vemos en pantalla.

eSports

Esto es fundamentalmente importante en juegos competitivos, como los shooters, donde cada movimiento puede determinar si seguimos vivos —o no— en la partida. Para todo ello tenemos una gran noticia: las pantallas de 240hz de tasa de refresco reducen ostensiblemente la latencia por debajo de los 4 milisegundos.

La tecnología G-Sync de la marca NVIDIA tiene como objetivo entregar imágenes a la pantalla a la misma velocidad que la GPU renderiza cada frame. De un plumazo eliminamos todos estos inconvenientes comentados anteriormente: la experiencia de juego mejora radicalmente, sin demoras, parpadeos ni retraso de entrada. Adiós, blurring. Adiós, tearing.

Más aún, centrándonos en el mundo de los videojuegos, los portátiles Asus que incluyen la tecnología G-Sync de NVIDIA aseguran el rendimiento perfecto para una inmersión total: como hemos explicado, lo que ocurre en pantalla tiene mucho que ver con lo que podemos obtener de una sesión de juego. Suavidad de imagen, optimización de recursos, supresión de parpadeos y reducción de la latencia.

Qué portátil de 240hz elegir para una experiencia gaming perfecta

Si estamos buscando un portátil que reúna las cualidades señaladas, y con una pantalla de 240hz como protagonista central, una muy buena elección es el Asus ROG Zephyrus S GX502. Se trata de un portátil gaming muy ligero y delgado, que a su vez es capaz de ofrecer las máximas prestaciones. Diseñado para disfrutar de los títulos de triple A con todo lujo de detalles, cuenta con una nueva CPU Intel Core i7 de novena generación y la GPU NVIDIA® GeForce RTX™ 2060/2070.

Además, la pantalla incorporada en este modelo puede brindar hasta cuatro veces los FPS de una pantalla convencional. Fidelidad cromática y fluidez gráfica son dos elementos fundacionales en este ultraligero de gran pegada.

En resumidas cuentas, este es el portátil ideal para disfrutar de una sesión inmersiva de juego. Capaz de ejecutar los últimos títulos con facilidad, este Asus cuenta con el ROG Bost, que acelera la GPU hasta 1540 MHz (115 W) y da soporte de hasta 32 GB de RAM DDR4-2666. Todo ello para garantizar el realismo gráfico de los videojuegos de última generación, a su vez acompañado de una CPU que asegura la velocidad necesaria.

Asus ROG Zephyrus S GX502

Ahí no se acaban las ventajas del Asus ROG Zephyrus S GX502. Su peso ultraligero (apenas 2 kg) le convierte en el aliado esencial para sumergirnos en intensas sesiones de juego desde cualquier lugar. Su cuidado diseño pone a este portátil también a la vanguardia en estas características: es un 25% más fino y un 42% más ligero que los portátiles estándar de 15" - 38,1 cm. Eso no quita que sea resistente, pues su chasis está fabricado en una aleación especial de magnesio y aluminio. Es por eso que es más ligero y a la vez, robusto.

Otro de los aspectos claves a la hora de utilizar un portátil para jugar a juegos top es la refrigeración. Y ese es otro de los campos en el que el Asus ROG Zephyrus S GX502 va sobrado: incorpora dos ventiladores ultrafinos de 83 aspas y 4 disipadores de 205 aletas. Todo para que el resto de componentes funcionen al mejor nivel y con el menor ruido.

Por último, el Asus ROG Zephyrus S GX502 cuenta con una opción que le aporta gran versatilidad. Mediante el GPU Switch se puede cambiar fácilmente entre modos de ajustes. Si lo que queremos es disfrutar al máximo de la experiencia de juego, el modo G-Sync reúne todas las cualidades comentadas en este artículo. Sin embargo, si queremos dedicar tiempo a la navegación, a ver vídeos o a trabajar, el modo Optimus desactiva propiedades de la tarjeta gráfica para ahorrar energía a tope.

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