Con el paso del tiempo la forma de comunicarnos ha ido avanzando y evolucionando y la red es el lugar donde podemos encontrar una mayor diversidad de formas y maneras de hacerlo: e-mails, conversaciones en foros y blogs, mensajería instantánea, etc.
Dentro de estas fórmulas podemos encontrar el microblogging, cuyo máximo exponente, pese a la existencia de otros sitios que ofrecen lo mismo o algo parecido, es Twitter. Por si alguien no conoce este servicio os puedo decir, a modo de resumen, que consiste en brindarnos la posibilidad de escribir mensajes de 140 caracteres como máximo en un perfil propio que puede ser leído por todos o solamente por quienes nosotros queramos.
Twitter tiene una buena base de usuarios registrados que le dan multitud de usos: desde mensajes muy personales y aparentemente inútiles como “comiendo croquetas” hasta twitts enfocados a un entorno más profesional, de marketing, etc.






