
Esta es la postura en contra. Si quieres leer los razonamientos a favor, échale un vistazo al post de q256.
Sí, sí ya sabemos sobre la polémica actual de la censura de ‘Manhunt 2’, un juego absurdamente violento. Ya sabemos lo que pasó en su día con el primero juego famoso por ser extremadamente violento, el ‘Carmageddon’. Y de ‘Duke Nukem 3D’, el primer juego que se tomaba la violencia como algo tremendamente divertido y macarra. Moooola pisotear al otro Duke azul muerto (yo jugaba en red) y ver cómo dejas huellas de sangre por el suelo.
Recuerdo a mi tía, que en paz descanse (póngase musiquilla de contar batallitas de juventud) hablándome horrorizada sobre una noticia que había oído no-se-dónde sobre un juego consistía en atropellar mujeres embarazadas. ¡Deberían meter en la cárcel a los que lo han hecho, por Dios! Yo me callaba y no decía ni de coña que ese juego, el ‘Carmageddon’, lo tenía instalado en el PC de mi habitación.
Y aquel nivel de violencia no es nada comparado con lo que tenemos ahora. Ahora tenemos más realismo. Más interactividad. Argumento más macabro y retorcido. Más ambientación terrorífica. Y una jugabilidad mucho más inmersiva.
No negaremos que hay violencia en los videojuegos. No vamos a afirmar que la violencia sea buena o mala. No negaré que hay un problema muy serio con este tema. Pero sí voy a afirmar, con los machos bien agarrados, que el problema no está en el hecho de que haya violencia.








