
‘F.E.A.R. 2: Project Origin’, por si hay alguien que haya vivido en una cueva durante los dos últimos meses, es un FPS cuyo principal objetivo es meternos el miedo en el cuerpo. Y ese 2 en el título indica, efectivamente, que existe una entrega que le precede y que, al igual que esta, pretendía (y conseguía) dar miedo.
Ahora es cuando me quito el disfraz de Capitán Obvio, aunque creo que el párrafo introductorio era necesario para poder dar una noticia así. Una noticia que me ha puesto los pelos de punta y no precisamente debido al terror. O sí, pero a otro tipo muy diferente del terror que las entregas irradian por sí mismas. Las primeras capturas del pack Toy Soldiers, que a partir de mediados del próximo mes de abril podremos descargar de forma gratuita tanto desde el bazar del XBox Live como de la Playstation Network, han visto la luz.
Bromas aparte, y como bien nos indican en la nota de prensa que nos ha hecho llegar Warner, este pack ofrece una perspectiva totalmente distinta de ‘F.E.A.R. 2: Project Origin’ gracias a sus soldados de juguete. Se acabó eso de pasar miedo por culpa de Alma y sus colegas, ha llegado el momento de pegar tiros dentro de una máquina de Pinball o desde lo alto de una torre de un castillo de arena en un jardín:


La publicidad moderna intenta sorprendernos de muchas maneras, lo bueno del asunto es que cada vez estamos más curados de espantos y las sorpresas no son tal. Es momento de apelar a una sonrisa y al toque freak que tan de moda está. Y eso precisamente es lo que han hecho los chicos de ‘F.E.A.R. 2: Project Origin’.
Maldita sea, aún recuerdo el escalofrío que producía ir caminando por un pasillo, concentrado en aniquilar a cualquier tipo de enemigo de los que podían aparecer en cualquier momento y que de repente apareciera Alma, correteando como una loca, riendo, desvaneciéndose en la nada. Era ‘F.E.A.R.’, y ahora nos llega su segunda parte, ‘F.E.A.R. 2: Project Origin’.




