
Hace unas semanas nos hacíamos eco de las declaraciones que Bobby Kotick presidente de Activision regalaba a los oídos de los dirigentes de Sony. El señor Kotick, además de quejarse sobre los costes de desarrollo de PS3, veía el alto precio de la consola y su “reducido” número de usuarios como una traba que les obligaría a dejar de desarrollar títulos para dicha plataforma el año que viene.
Poco tiempo después y de una forma muy cordial Sony respondía a las declaraciones señalando que la situación estaba cambiando y que el inminente crecimiento por parte de la marca iba a satisfacer a todos por igual.
Hasta aquí bien pero ahora Howard Stringer, CEO de Sony sale al paso de dichas declaraciones de una forma más crítica que su compañero:
“Le encanta hacer mucho ruido. Él me presiona y yo le presiono. Es la naturaleza de los negocios.“

Cuan divertida es la doble hoja con la que los responsables de las compañías bañan sus declaraciones. Unas malas ventas generales, se pueden convertir en un éxito comercial en un segmento en particular, según el narrador que cuente la historia. Por supuesto que existen multitud de ejemplos en las declaraciones que efectúan cada cierto tiempo las compañías, así que bañémoslas con su justo tamiz.




