Después de sacar todo el partido al Wiimote en su peripecias olímpicas para la doméstica de Nintendo, Mario y Sonic vuelven a ponerse a la cabeza de sus respectivos equipos para repetir duelo, pero esta vez empleando las bondades de la portátil Nintendo DS, permitiéndonos así poder disfrutar de las glorias olímpicas en cualquier parte.
Ya éramos conocedores de la existencia de este nuevo juego desde hace tiempo, pero Sega ha preferido reservarse la información sobre el mismo hasta después de que la entrega para Wii fuera publicada, lo cual me parece una decisión bastante acertada, ya que de otra forma hubiera quedado completamente eclipsado por la versión doméstica.






