
Se creó para contrarrestar el giro que la E3 dio hace unos años, pero lo cierto es que la E for All Expo de Los Ángeles no ha conseguido cuajar en el calendario de eventos importantes, y por eso merece morir.
Todos recordamos como hace unos años, la ESA (que son como aDeSe pero con dinero y a la americana) decidió cambiar el formato de la Electronic Entertainment Expo que tan bueno éxitos estaba cosechando por una feria más íntima y personal, privada y cerrada al público general, con la única intención de cerrarse a sí misma. El resultado fue desastroso, pero esa es otra historia.
En aquel momento, miles de asiduos visitantes a la E3 se quedaron con las ganas de poder asistir a un evento sobre videojuegos de tan magnas características… y se creó la E for All, una exposición abierta al público que pretendía llenar el hueco que la E3 había dejado en los corazones californianos, y por ende, de medio mundo (el otro medio se preocupa más de intentar comer cada día y amanecer vivo al día siguiente…).
Sin embargo, y pese a que sobre el papel el proyecto de la E for All prometía ser el referente norteamericano del gran público, la exposición no llegó a cuajar del todo en el sector y ahora, pocos años después, ha fallecido.







